EL CEBO (Es Geschah am Hellichten Tag)

(Suiza-Al-Esp) Praesens Films / CCC (Artur Brauner) / Chamartin, 1958. Duración original: 100 min. En España: 90 min. BN.

Pr: Lazar Wechsler. G: Friedrich Dürrenmatt, Ladislao Vajda y Hans Jacoby. Ft: Enrique Guerner (Heinrich Gärtner). Mt: Hermann Haller y Julio Peña. DA: Max Rötlichberger. Vest: Robert Gamma. Ms: Bruno Canfora. Dr: Ladislao Vajda.

Int: Heinz Rühmann, Gert Fröbe, Michel simon, María Rosa Salgado, Anita von Ow, Ewald Balser, Berta Drews, Siegfried Lowitz, Heinrich Gretier, Barbara Haller, René Magron.









SINOPSIS:
Un buhonero descubre en el bosque el cadáver de una niña y la policía sospecha que él es el asesino. Ese pobre hombre, detenido y acosado, acabará suicidándose y se cierra el caso. Pero un comisario a punto de jubilarse decide investigar por su cuenta decidido a dar con el verdadero asesino. 








La pequeña Annemarie (Anita von Ow), hija de madre soltera sin medio de vida, utilizada como cebo por el comisario Matthäi para atrapar al asesino de niñas. 

COMENTARIO:
Sin duda, estamos ante la mejor película de este director de origen húngaro afincado en España desde los años cuarenta. Se trata de una crónica negra (que por ciertas similitudes en el argumento hubo quien quiso compararla de manera apresurada con M EL VAMPIRO DE DÜSSELDORF aunque en fondo y forma poco tenga que ver con el film de Fritz Lang) narrada a través de unas imágenes de una justeza exenta de efectismos pero no por ello menos impactantes en la que, renunciando en buena medida al artificio del suspense, se hace un preciso retrato tanto del asesino de niñas (un patético enfermo mental dominado y humillado por su resentida esposa, lo que no le exime de su condición de monstruo) como del obsesionado inspector de modales apacibles que sin embargo no duda en engañar a una madre soltera para poner en serio peligro a su pequeña hija como cebo para atraer al infanticida. En esa trama que, por momentos, juega sutil y oscuramente con elementos de cuento infantil (Caperucita roja, Hansel y Gretel), al mismo tiempo se nos va dibujando un entorno social en el que la reprobable actitud de los habitantes del pueblo, que incluye un intento de linchamiento, la mezquina inacción de las autoridades tras el suicidio del falso culpable decidiendo cerrar el caso a toda costa, conforma un retrato de mediocridad, hipocresía, tristeza y sordidez que contrasta con el paisaje abierto y “limpio” del lugar donde transcurre la acción.

Como imagino que la mayoría de espectadores conocen EL CEBO únicamente en su versión española, considero necesario aclarar que todo lo que he comentado en esta concisa reseña de la película de Ladislao Vajda se refiere a la versión exhibida internacionalmente (que en su día pudimos ver en una Seminci y posteriormente en la Filmoteca) ya que en el montaje efectuado para su explotación en la España de entonces, algunos aspectos de la trama estuvieron bastante "limados" y otros directamente eliminados). A destacar, el notable trabajo de composición llevado a cabo por el actor alemán Gert Fröbe (futuro antagonista de James Bond en GOLDFINGER) al que no conviene atribuir concomitancias con la referencial interpretación de Peter Lorre en el clásico de Lang.

Nota: Sean Penn dirigió en el año 2001 EL JURAMENTO (The Pledge), un interesante remake muy alejado del film de Vajda, protagonizado por Jack Nicholson. Antes, no obstante, hubo al menos dos versiones más de diferentes cinematografías que siento no conocer. 

MUERTE EN VENECIA (Morte a Venezia)

(It-Fr) Alfa / PECF, 1971. 129 min. Color. Panavision.

Pr Ej: Mario Gallo. G: Luchino Visconti y Nicola Badalucco, basado en la novela de Thomas Mann. Ft: Pasquale de Santis. Mt: Ruggero Mastroianni. DA: Ferdinando Scarfioti. Vest: Piero Tosi. Ms: Gustav Mahler (3ª y 5ª Sinfonía). Pr y Dr: Luchino Visconti.

Int: Dirk Bogarde, Silvana Mangano, Björn Andersen, Marisa Berenson, Mark Burns, Romolo Valli, Nora Ricci, Carole André, Franco Fabrizi, Leslie French, Sergio Garfagnoli.










SINOPSIS:
A comienzos del siglo XX, un compositor alemán, afectado por una reciente crisis, llega a Venecia para disfrutar unas reparadoras vacaciones de verano. Instalado en un lujoso y decadente hotel, descubre entre los elegantes hués­pedes a un adolescente de rubios cabellos, silencioso y etéreo, que veranea en el mismo lugar acompañado de su aristocrática familia polaca. Pronto queda atrapado en la fascinación que le produce el efebo al que espiará y seguirá en todo momento.










La atmósfera malsana de una Venecia putrefacta es el decadente escenario en el que se nos muestra la ridícula tragedia de un anciano obsesionado por una etérea imagen, la de la belleza absoluta e inalcanzable.

COMENTARIO:
La novela de Thomas Mann (trasunto biográfico del músico Gustav Mahler, aspecto que Visconti se encargó de remachar haciendo que el personaje de Gustav Aschenbach, escritor en el libro, fuera compositor en la película), le sirvió de pretexto al autor de ROCCO Y SUS HERMANOS para efectuar -desde la lucidez del observador cualificado- una profunda y serena reflexión sobre un ser humano sorprendido por el derrumbe de los diques que sostenían y ocultaban ignorados aspectos de sí mismo.

Así, Aschenbach (soberbio, concienzudo y entregado Dirk Bogarde), anegado por sensaciones e impulsos que no sabe interpretar, incapaz de comprender el sentido último de su errónea actitud, irá sumiéndose en un degenerativo estado de sometimiento a una realidad que le supera. A la vez, el film resulta, dada la naturaleza del protagonista, un alegórico ejercicio (de depurada estética) en torno a los peligros que conlleva la pugna del artista por alcanzar el evanescente, imposible objetivo de la belleza absoluta y la perfección como deseado resultado final de su esfuerzo creativo.

Una búsqueda que en este caso conducirá a Aschenbach, inmerso sin "conciencia" de ello (a diferencia del Don Fabrizio de EL GATOPARDO) en una aristocrática clase social en estado terminal, a un acelerado proceso de descomposición y desintegración que el realizador acentúa con el asfixiante e insalubre marco de una Venecia de final de temporada (asombrosa recreación de ese hotel Des Bains, invernáculo en cuyo recargado interior pululan alegres y elegantes zombies "protegidos" del exterior), neblinosa y canicular, azotada por una ocultada epidemia de cólera que derretirá literalmente el teatral artificio de juventud en el rostro patéticamente apayasado del compositor. Un Gustav Aschenbach descompuesto y tocado ya por la muerte, derrumbado en su hamaca en esa playa de luz difusa y otoñal, mientras contempla su perseguido e inalcanzado espejismo.

Qué duda cabe que Visconti, un Visconti lúcido y sereno en la cima de su talento, era el director ideal para esta historia -que hizo suya- y que se sitúa en el centro de lo que podríamos denominar una trilogía dedicada a la decadencia, iniciada con LA CAÍDA DE LOS DIOSES y cerrada con LUDWIG, sin olvidarnos del precedente que significó EL GATOPARDO ni de la testamentaria CONFIDENCIAS (Gruppo di famiglia in un interno).

Por si mis palabras en estos párrafos no hubieran resultado suficientemente diáfanas (suele ocurrir), he hablado brevemente de una obra maestra, una de las más fascinantes de la Historia del cine. 

TO BE OR NOT TO BE/SER O NO SER (To Be or Not To Be)

(USA) United Artists / Romaine Film (Ernst Lubitsch), 1941. 99 min. BN.

G: Edwin Justus Mayer, basado en una historia de Ernst Lutbisch y Melchior Lengyel. Ft: Rudolph Maté. Mt: Dorothy Spencer. DA: Vincent Korda. Vest: Irene Gibbons (para Carole Lombard). Ms: Werner Heymann y (sin acreditar) Miklos Rozsa. Pr y Dr: Ernst Lubitsch.

Int: Carole Lombard, Jack Benny, Robert Stack, Stanley Ridges, Felix Bressart, Lionel Atwill, Tom Dugan, Sig Rumann, Charles Halton, Henry Victor, George Lynn, Miles Mander, Halliwell Hobbes, James Finlayson, Helmut Dantine, Maude Eburne.










SINOPSIS:
En Varsovia, en vísperas de que las tropas nazis invadan Polonia, la compañía teatral de María y Joseph Tura estrenan una obra llamada “Gestapo”. Las representaciones son canceladas cuando la invasión es ya un hecho y en su lugar la compañía recurre al “Hamlet” shakes­peariano. Durante el famoso monólogo, un joven aviador polaco abandona apresuradamente su butaca para reunirse con María en el camerino. Una inocente cita de amor que impensada­mente será el inicio de una complicada aventura en la que se verán implicados todos los miembros de la compañía que, en un momento dado, llegarán a suplantar al mismísimo Hitler durante una visita de éste a Varsovia.









La impar Carole Lombard posando durante el rodaje de la película. Su trágica muerte el 16 de enero de 1942, víctima de un accidente aéreo, nos privó tempranamente de una de las mejores actrices de comedia que tuvo el cine.

COMENTARIO:
Esta película se rodó en 1941, en unos momentos tan sumamente inquietantes para el hemisferio occidental como fueron aquellas fechas en que los ejércitos de Hitler se habían apoderado de casi toda Europa. Y ahí estaba Ernst Lubitsch decidiendo hacer propaganda antinazi, pero de la manera más inteligente y divertida integrando el discurso en un complejo entramado argumental que venía a combinar comedia, gotas de drama, suspense y farsa a partir de un guión increíblemente bien construido, unos intérpretes que se tornan maravillosos vehículos para la sabia ironía del maestro que los conduce (deliciosa Carole Lombard en la que sería trágicamente su última actuación), y una cámara suave, elegante y malintencionada. Una postura, la de Lubitsch, que al parecer no encajó bien en su día, pues estos asuntos sólo se concebían entonces desde la arenga patriotera y el drama épico y discursivo.

Es curioso cómo lo que ahora resulta evidente no siempre lo fue; me refiero al grado de sutileza y genialidad que alcanza SER O NO SER, consecuencia de su precisa maquinaria narrativa de timing perfecto a la hora de manejar y combinar esos elementos clave que activan nuestro cerebro generando una respuesta en forma de empáticas carcajadas o sonrisas cómplices ante el caricaturizado retrato que se nos ofrece de la incongruencia humana. El disfraz y la representación como engaño orquestado (recordemos que los protagonistas son integrantes de una compañía teatral) para salvar la vida, la propia y la de los demás, somete a los personajes a continuos vaivenes e improvisaciones que desdibujan gradualmente para ellos la línea entre realidad y ficción en un juego de tensiones mantenidas y liberadas. La burla es inmisericorde y el arranque de la película no puede ser más ilustrativo de lo que hablamos con esa inolvidable secuencia en que vemos a un relajado “Hitler” paseando por una calle de Varsovia ante la mirada estupefacta de los viandantes. Lubitsch no dudó en romper tabúes a la hora de conseguir abrir nuevos y audaces caminos al concepto de comedia. Estamos pues ante una obra maestra inmune al paso del tiempo, que hoy conserva más claras y patentes aquellas virtudes que en su día no fueron del todo apreciadas.

Nota: Por razones obvias, esta película no pudo estrenarse en España, la más duradera dictadura europea, hasta treinta años después de su producción (en Madrid lo hizo en enero de 1971 en una pequeña sala en versión original subtitulada). 

EL CEBO (Es Geschah am Hellichten Tag) (Suiza-Al-Esp) Praesens Films / CCC (Artur Brauner) / Chamartin, 1958. Duración original: 100 min. E...

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