LA FIERA DE MI NIÑA (Bringing Up Baby)
(USA) RKO, 1938. 102 min. BN.
G: Dudley Nichols y Hagar Wilde, basado en la novela de Hagar Wilde. Ft: Russell Metty. Mt: George Hively. DA: Van Nest Polglase y Perry Ferguson. Vest: Howard Greer. Ms: Roy Webb y Max Steiner (sin acreditar). Pr y Dr: Howard Hawks.
Int: Cary Grant, Katharine Hepburn, Charles Ruggles, May Robson, Barry Fitzgerald, George Irving, Walter Catlett, Fritz Feld, Jack Carson, Leona Roberts, Ward Bond, Virginia Walker, John Kelly.
SINOPSIS: Una impulsiva y torbellinesca joven, sin apenas proponérselo, complica la programada existencia de un paleontólogo por el que se siente atraída. Sus destructivos métodos de conquista arrastrarán a nuestro sufrido hombre a situaciones demenciales que darán al traste con todos sus esquemas.
COMENTARIO: Comedia seminal que a lo largo de las ocho décadas transcurridas desde su realización ha servido de faro a infinidad de guionistas y directores dispuestos a “chupar rueda” de su magistral diseño y resolución. Por ejemplo, Peter Bogdanovich en ¿QUÉ ME PASA, DOCTOR? (What's Up Doc, 1972) y James Foley en ¿QUIÉN ES ESA CHICA? (Who's That Girl?, 1987). La de Hawks es una cinta redonda, divertidísima en su delirante trama y ritmo endiablado, donde todo y todos (en un mundo que parece diseñado por Lewis Carroll) van en contra de las leyes de la lógica, salvo el pobre paleontólogo David Huxley (Cary Grant), anonadada víctima del azar que patalea inútilmente en el interior del torbellino por el que ha sido arrastrado y engullido.
Con todos los elementos funcionando con la precisión de un mecanismo de relojería, pero también con la frescura de algo que “nace” en el instante en que lo vemos, Hawks se entregó a ese juego que tanto le gustaba consistente en desarbolar al macho frente a la mujer resolutiva y sin corsés hasta la práctica inversión de roles, tema que llevó aún más allá, diez años después, en LA NOVIA ERA ÉL y que no abandonaría hasta su última comedia, SU JUEGO FAVORITO, para la que, por cierto, intentó sin conseguirlo que fuera de nuevo Cary Grant (por aquellos años el actor rechazó varias ofertas en razón de sentirse demasiado mayor para los personajes que le ofrecían) quien sufriera los envites, ahora por duplicado, de Paula Prentiss y Maria Perschy. Como todos sabemos, el acosado personaje lo heredó Rock Hudson.



















































