LA AVENTURA (L'avventura)
(It-Fr) Cino del Duca / P.C. Europee / P.C. Lyre, 1960. 145 min. BN.
Pr Ej: Amato Pennasilico. G: Elio Bartolini, Tonino Guerra y Michelangelo Antonioni, basado en un argumento de Antonioni. Ft: Aldo Scavarda. Mt: Eraldo Da Roma. Vest: Adriana Berselli. DA: Piero Poletto. Ms: Giovanni Fusco. Dr: Michelangelo Antonioni.
Int: Monica Vitti, Gabriele Ferzetti, Lea Massari, Dominique Blanchar, James Addams, Esmeralda Ruspoli, Renzo Ricci, Lelio Luttazzi, Dorothy de Poliolo, Giovanni Petrucci.
SINOPSIS: Un yate particular en el que efectúan un crucero de placer varias parejas amigas, recala en un islote y allí desaparece sin dejar rastro una mujer. El novio y la amiga de la desaparecida, se dedican a su búsqueda con la ayuda de la policía, pero infructuosamente. Lo seguirán haciendo solos tratando de agotar todas las posibilidades, hasta que el desánimo y el progresivo desinterés se apodera de ellos.
![]() |
| Finalmente, Claudia (Monica Vitti) está en disposición de comprender a Sandro (Gabriele Ferzetti) y aceptarle con sus debilidades como una hermana-madre. -amante. |
COMENTARIO: El tempo en los films de Antonioni (superficialmente entendido como lentitud narrativa) siempre resultó fundamental y determinante para el dibujo y comprensión de unos personajes en “crisis”, en un permanente estado -digamos- de inconsciencia, de no ser capaces de comprender la propia responsabilidad. Los percibimos incómodos, insatisfechos, pero, sin embargo, no se consideran culpables de nada y, la verdad, no parece que el pesimismo romántico del autor les otorgue mucho margen para sus posibilidades de salvación a lo que hay que agregar esa manoseada dificultad de comunicación. ¿No pueden o no quieren comunicarse?. Todo ello hace que sean seres que se sienten solos -y lo están- y parecen ignorar hasta qué punto su soledad, la insolidaridad colectiva, es un fenómeno de nuestro tiempo (para el caso, tanto da 1960 como 2026), fruto de unas causas objetivas y analizables, no por ellos, claro, que son incapaces.
Tal vez una de las claves esté en su ideología y extracción social. Ellos, problemáticos y vacuos, burgueses insatisfechos con sueños aparcados, industriales o de profesiones liberales que asimilan su trabajo como un "mal necesario" en tanto en cuanto les sirve de medio para poder financiarse su integración en un organizado tren de vida; ellas, mujeres acomodaticias y desocupadas (a veces, su abulia nos las impide resultar más lúcidas que ellos como la Claudia de LA AVENTURA) que, como en el caso que ahora nos ocupa, tanto unos como otros, se dejan arrastrar indolentes por la corriente de su frágil voluntad, incapaces de superar su propia levedad que en última instancia les impide sentir en profundidad y de manera permanente. Conversan, caminan erráticos, se aburren, se miran el ombligo y olvidan con facilidad. En este sentido, en LA AVENTURA, no es un "descuido" de los guionistas el dejar sin resolver la desaparición del personaje de Lea Massari (en lo que podríamos considerar un audaz suspense al revés) porque, sencillamente, esa inencontrable Anna va difuminándose progresivamente en la memoria y el interés de su novio y la amiga, quienes finalmente utilizan su búsqueda como una mera excusa para el inicio de un desecado romance sin rumbo ni porvenir.
No es necesario añadir para quienes ya conozcan esta película (y otras del autor), que tanto la imprescindible musa Monica Vitti como el ajustado Gabriele Ferzetti y la inconmensurable Lea Massari, conforman un espléndido triángulo que responde con exactitud a los propósitos del discurso antonioniano.



















Tal vez sea hablar sin demasiada base pues solo conozco seis películas de Antonioni, pero todas, o al menos esas que he visto, giran siempre alrededor de la muerte, física o moral, los sentimientos amorosos en crisis, el mundo moderno, el trabajo sin motivaciones, la inadecuación del individuo a su entorno, el desinterés y el vacío. Debo confesar que fue un maestro a la hora de plasmar todo eso en la pantalla.
ResponderEliminarEn "La aventura", probablemente su film más redondo y emblemático, me trastoca la apatía emocional de sus personajes y la desnudez con que es retratada.
Saludos.
Muy bien recibida tu certera síntesis sobre las constantes y contenidos del cine de Antonioni, más acusadamente hasta EL DESIERTO ROJO. Luego, por lógica evolución, sus temáticas creo que se dispersaron pero sin embargo siempre mantuvieron contacto con el tronco (ver BLOW UP).
EliminarUn saludo.
Antonioni, al que muchos negaron el pan y la sal después de haberle ensalzado como el mejor "neurocirujano" en manejar el láser diseccionador de la sociedad en que vivía, ha representado un punto y aparte en la historia del cine. En ese terreno, yo le pongo a la altura de Bergman o de Woody Allen. Genios que han sabido traspasar las apariencias y penetrar en el interior del ser humano a disgusto en su entorno y por eso, como tú dices Teo, incómodos e insatisfechos consigo mismos.
ResponderEliminarLluviosos saludos!
Antonioni, en la época de la trilogía, fue elevado a los altares por la crítica "inteligente" y un público "intelectual" que entendía su cine casi, casi como una masturbación mental que complacía su ego neutralizando su mala conciencia al ocuparse elevadamente de problemas morales consustanciales a (o por encima de) su procedencia de clase. Eso ocurría en la primera mitad de los años sesenta para luego, en una delatora operación de retracto, buena parte de sus defensores pasaran a considerarle un esteticista falsamente trascendente. En suma, lo tacharon como un cineasta sobrevalorado y pasado de moda. Somos muy volubles, qué duda cabe.
EliminarUn saludo.
Verás, cuando vi "La Aventura" lo hice un poco con la cabeza en otro sitio. Tiempo después volví a ella y por fin creí entender el mensaje del maestro de Ferrara. Creo que es una cinta muy existencialista como todas las suyas. No es un cine para todos los públicos, desde luego, en parecida medida en que no lo fuera el de Bergman. Como dato, recordarte a ti y a los demás comentaristas que curiosamente ambos maestros murieron el mismo día.
ResponderEliminar"La Aventura", sin apenas acción, indaga en muchas cosas sin aparentemente querer decir nada. Los personajes hacen de la desaparición de Anna una especie de juego, donde se translucen sus retablos de vida y se nos ofrecen insatisfechos, incómodos y aburridos... pero no sabemos bien por qué. Van a la deriva de un lado para otro, en este caso buscando a su amiga en esa costa siciliana escarpada de rocas. Totalmente de acuerdo en lo que dice Aurora: Antonioni, es un punto y aparte en el cine e indudablemente un genio como también lo son Visconti, Bergman y Allen. ¿No te parece que Antonioni es el director que mejor integra a sus personajes con el paisaje ya sea urbano o no?
Ya en mi línea Vogue, ni que decir tiene que las actrices van de lujo, principios de los 60, exhibiendo una elegancia austera y de líneas simples. Si he de elegir me quedo con Monica Vitti, actriz que sin ser una belleza clásica posee un atractivo peculiar con esa mirada hipotensa que tanto te gusta a ti. Su melena rubia y a veces alborotada y su indolencia la confieren un estilazo único. Hasta aquí llego, Teo.
Un abrazo.
Ciertamente, el cine de Antonioni nunca llegó a demasiado público porque tanto su concepción como su mensaje (forma y fondo) le hacían inextricable para amplios sectores de la platea. Con esto no quiero decir, porque a mí me gusten sus películas, que yo no resulte un zoquete y se me pasen por alto muchas de las cualidades y contenidos que definen su trayectoria fílmica. Y como más arriba le contaba a Aurora, luego llegó la época en que fue denostado y "olvidado" para de unos años a esta parte ser de nuevo valorado y recolocado en su pedestal. Ya sabes, la ley del péndulo. En cuanto a esa referencia a la integración de sus personajes con el paisaje, totalmente de acuerdo. La construcción del entorno en el que se mueven (o más bien deambulan) sus criaturas resulta consustancial y determinante las más de las veces.
EliminarAh, queda muy bien tu párrafo Vogue aludiendo al elegante aspecto de las mujeres de LA AVENTURA. Era fácil, todas ellas proceden de la burguesía "intelectual" y saben qué ponerse y cómo llevar lo que se ponen. Imagino que mayormente no tienen otra cosa que hacer.
Un abrazo.
Aunque soy fan rendido de "El desierto rojo", "Blow-up", "Zabriskie Point" y "El reportero", creo que la absoluta perfección de "La aventura" la convierten en la gran obra maestra de Antonioni. Pocas películas poseen, dejando a un lado las diferentes interpretaciones de su contenido, unas imágenes tan hermosas y redondas.
ResponderEliminarUn abrazo, Teo.
Así es, Gonzalo. La revisé hace unas semanas con miras a este post y sesenta y seis años después de su filmación, LA AVENTURA continúa pareciéndome una obra muy vigente y de soberbia y rigurosa construcción, bañada por ese introspectivo pesimismo hijo de la lucidez que define la filmografía del cineasta de Ferrara.
EliminarUn abrazo.
El cine de Antonioni tiene un estilo visual único a la hora de capturar la esencia de esas ensimismadas criaturas en su propia superficialidad e incapaces de transmitir entre ellas sentimientos de apego o empatía. El aburrimiento y hastío de todos ellos no creo que se explique únicamente por su origen social. Sandro es un arquitecto no tan ocioso como el resto porque Anna se queja de que apenas le ve y lo entiende como un fracaso porque ha tenido que dejar de lado sus aspiraciones artísticas (hay una escena en la que llevado por la envidia estropea el trabajo de un joven arquitecto todavía ilusionado). También hay indicios de que Claudia es de una clase social inferior a Anna y ella misma dice que su infancia fue “sin dinero”. Monica Vitti resulta perfecta para ese tipo de personajes y me gusta mucho su mirada “autista”. Es el tipo de película que se odia o se ama y a mí me encanta.
ResponderEliminarUn abrazo.
Creo que Antonioni es probablemente el autor del que más tonterías se han escrito (en mi modesto nivel supongo que yo tampoco me libro de haber contribuido en mis años jóvenes) y utilizando su cine casi como pretexto lo hemos convertido en el centro de falsas polémicas que han acabado por falsearlo. Ya sabes, lo de siempre: crítica materialista versus crítica cinéfila y formalista radicalizando ambos contendientes sus elogios y diatribas sobre bases falsas las más de las veces.
EliminarPor supuesto que sus personajes no se explican únicamente por su origen social pero cuenta mucho (sobre todo, el estrato social y cultural de su presente). Se comportan casi como zombis, sueñan con recuperar "su" libertad, con poder ser "autores". Sandro, el arquitecto, habla siempre con nostalgia de su supuesta calidad de artista y su problema es tener que depender de alguien, el no poder mandar sobre sí mismo y sobre el propio deseo. Vale, eso es lo que "creen" ellos pero para mí que existe una buena dosis de complacencia y autoengaño. Todo, sus angustias, sus problemas, su sensación de fracaso, acaban convirtiéndolo en un aburrido juego y los vemos moviéndose entre ellos, en sus escenarios, como piezas indecisas de una partida de ajedrez (o como zombis, como decía más arriba).
Un abrazo.
Vaya por delante que para enfrentarme al cine de Antonioni tengo que estar preparada. Es decir, despejada, sin atisbo de sueño ni elementos exteriores que me ronden la cabeza porque si no, no consigo entrar en su mundo.
ResponderEliminarDicho esto. No he visto más que unas pocas películas suyas por las razones que acabo de argumentar y, sin embargo, creo que "La aventura" es de todas las que conozco suyas, la mejor. La integración de todos los personajes en el ambiente que los constriñe está plasmada a la perfección. La apatía, el aburrimiento y el vacío existencial están filmadas con milimétrica precisión. Y, por supuesto, la elegancia en los planos, en los personajes y en la historia que se nos narra está calculada con gran acierto.
De Lea Massari me gusta mucho más sus interpretaciones en "El soplo al corazón", de Malle, y "Las cosas de la vida" de Sautet. Sin embargo, Monica Vitti realiza una interpretación digna de todo elogio.
Si algo tiene Antonioni, pese a ser "lento" en sus películas, es clase, mucha clase. Hace poco leí en algún sitio la comparación que se establecía entre Antonioni y Woody Allen. Jamás se me habría ocurrido incluirlos a los dos en el mismo saco. Pero, estilos aparte entre uno y otro, sí que es cierto que ambos analizan de modo crítico a las clases sociales más adineradas. Aunque una servidora prefiera al maestro neoyorkino.
Abrazos!
Efectivamente, enfrentarse al cine de Antonioni requiere un determinado grado de concentración dada la cantidad de elementos que baraja y también porque su narrativa carece de acentos obligando con ello al espectador a un nivel de atención que otras películas tal vez no requieran porque su dramaturgia es menos sutil. Bueno, lo que acabo de escribir quizá no esté bien expresado. Quiero decir que se "entiende" mejor un plano de John Ford que uno de Antonioni sin que ninguno de los dos pierda méritos por ello. No sé, creo que ahora lo he empeorado. Bueno, tú ya me entiendes, Miriam. Además, en tu comentario lo has expresado de manera diáfana.
EliminarLea Massari es probablemente demasiado carnal para el universo estético del maestro de Ferrara. Es decir, es una actriz con "temperatura". Y sí, en UN SOPLO EN EL CORAZÓN estaba espléndida. Esa cinta de Malle (la vi por primera vez de jovencito) estuvo a un tris de despertar en mí un tardío complejo de Edipo. Y la culpa la tuvo, en buena medida, la Massari.
Antonioni y Allen suelen pintar el mismo paisaje, solo que el primero tiene un estilo más reconcentrado, más abstracto y geométrico, más "frío"; por el contrario, el del neoyorquino es más figurativo y cercano, más cómplice y con ese salvador sentido del humor del que el otro carece.
Un abrazo.
No conozco muy bien la filmografía anterior de Antonioni, por lo que no puedo decir si ya estaba presente en su cine. Sea como fuere, el paisaje se erige en "La aventura", como en obras posteriores, en un personaje más, fundamental incluso.
ResponderEliminarSaludos.
El que te escribe solo conoce cuatro películas de Antonioni previas a LA AVENTURA, a saber: CRÓNICA DE UN AMOR, LA SEÑORA SIN CAMELIAS, LAS AMIGAS y EL GRITO. No obstante, en su diversidad temática, diría que con la perspectiva que otorga el conocimiento de sus obras posteriores, eran claras pistas a seguir como constantes de su filmografía.
EliminarUn saludo.
Vaya por delante que soy poco aficionada a los blogs pero me he tropezado con este, y aquí estoy. Dicho lo cual, Antonioni es casi un desconocido para mí pero no esa bella Vitti, tan bien fotografíada. Mi impresión sobre esta película es que habiendo pasado mas de sesenta años desde su realización, esa historia resulta perfectamente actual. Me atraen esos finales que no finalizan: esa mujer de la que nunca sabremos qué fue de ella, el futuro de esa sobrevenida pareja...
ResponderEliminarSaludos.
Agradezco tu viaje hasta este rincón teniendo en cuenta tu confesada poca afición por los blogs (pero, por qué? si mayormente son -salvo excepciones- la última zona noble que le queda a la Red).
EliminarBueno, a lo que íbamos. Así es, como dices, sesenta y seis años no han podido con la vigencia del discurso antonioniano (o parte de él). Y ahí está la inspiradora presencia de la singular Monica Vitti para dar un plus de modernidad a la película. En fin, y aquí estamos preguntándonos por el destino de la desaparecida Anna y la durabilidad de la precaria relación Sandro-Claudia. Yo no apostaría mucho por ellos.
Un saludo.
A riesgo de decepcionaros, os confieso que con esta película me aburrí mortalmente las dos veces que la he visto. Quiero decir que el vacío y el aburrimiento de los personajes y el no saber qué hacer consigo mismos me lo contagiaron a mí como espectador. ¿Es una virtud de la película o una insuficiencia mía?
ResponderEliminarSaludos.
No creo probable que Antonioni quisiera aburrirte, J.L. Pero sí creo que hay algo de verdad en lo de que los estados de ánimo de un personaje, cuando le contemplamos en su errático deambular, el no entender bien su desasosiego, puede producir en algunos espectadores perezosos o algo distraídos una sensación parecida al aburrimiento.
EliminarNi virtud de la película, ni insuficiencia tuya. Es... cómo diría... alguien con "angustia vital" diciendo cosas en el diván de un psicoanalista mientras él piensa en la lista de la compra que le ha pasado su mujer. Prueba a verla de nuevo con más atención.
Un saludo.
La verdad es que soy de los que admiran a Antonioni. Sus historias no me aburren, sino que me atraen de manera especial. Siento no haber podido ver todavía "Más allá de las nubes" pero intentaré hacerlo pronto. "La aventura" junto con "La noche" y "El eclipse" forma un conjunto fascinante que por si solo coloca a este autor entre los más destacados de todos los tiempos. Además creó otras obras importantes como "El grito", "El desierto rojo" o "Zabriskie Point". La sutileza con la que Antonioni nos transmitía sus pensamientos e inquietudes más profundas, mientras en apariencia no ocurría nada excesivamente trascendente en la pantalla, es admirable.
ResponderEliminarUn saludo.
Efectivamente, a los personajes de Antonioni, generalmente de extracción social acomodada, en apariencia no les ocurre nada en términos dramáticos o argumentales. Creo que lo apunto en el post: son seres que se aburren, deambulan incómodos consigo mismos, desorientados y en crisis. Filmar y trasmitir al espectador ese status intelectual y anímico requiere un grado de maestría que ha demostrado poseer Antonioni a través de un determinado estilo y ritmo narrativo que muchos, por pereza, han calificado de "lento".
EliminarMÁS ALLÁ DE LAS NUBES es una de mis favoritas, pese a representar casi el final de trayecto para el maestro de Ferrara que por razones de salud necesitó la “ayuda” de Wim Wenders.
Un saludo.