CLASH BY NIGHT (Para TV y edición digital: Encuentro en la noche)

(USA) RKO / Wald-Krasna, 1952. 105 min. BN.

Pr Ej: Jerry Wald y Norman Krasna (sin acreditar). Pr: Harriet Parsons. G: Alfred Hayes, basado en la obra de Clifford Odets. Ft: Nicholas Musuraca. Mt: George Amy. DA: Albert S. D'Agostino y Carroll Clark. Vest: Michael Woulfe. Ms: Roy Webb. Dr: Fritz Lang.

Int: Barbara Stanwyck, Paul Douglas, Robert Ryan, Marilyn Monroe, Keith Andes, J. Carrol Naish, Silvio Minciotti, Frank Kreig, Mario Siletti.










SINOPSIS:
Una mujer baqueteada por la vida y con un toque de amargura, regresa al cabo de diez años al puerto pesquero de San Javier, en la costa californiana, donde se crió. Allí, intentando partir de cero, aceptará casarse con un honesto y próspero pescador sin estar enamorada de él, pero al poco tiempo se dejará seducir por la masculinidad el proyeccionista del cine local, un tipo resentido y de carácter brutal.









Cerrando esta galería de imágenes, vemos a Peggy (Marilyn Monroe) aferrándose a
 Joe (Keith Andes). Una pareja joven a la que desde una perspectiva pesimista no le auguramos una relación estable.
 

COMENTARIO: Como suele suceder con las adaptaciones a la pantalla de obras teatrales, esto ya es un tópico, las intenciones o intereses del autor no suelen ser respetados en su totalidad (a veces, la “traición” es completa) en beneficio de un resultado cinematográfico al que le estorban ciertos elementos que pudieran desfocalizar el centro de atención de lo que se quiere contar. Salvo por las referencias suministradas por Fritz Lang y datos de producción que he rastreado, no conozco en detalle todos los ingredientes que barajaba la obra de Clifford Odets estrenada en Broadway con escaso éxito (apenas cincuenta representaciones) a finales de 1941. Dicho lo cual, los puristas, siempre tan preocupados por la fidelidad cuando se trata de trasladar un autor prestigioso, podrían calificar de extraña esta que nos ocupa al situarse completamente alejada del original -lo que no es necesariamente un "pecado"- por decisión del guionista Alfred Hayes que solo la utilizó como mero punto de apoyo, extirpando las connotaciones sociales (en las tablas, el asunto se desarrollaba en un contexto de depresión económica y paro laboral) para dejarlo en un sólido y, por momentos, impac­tante drama pasional desarrollado en el marco de una pequeña población cuya primordial fuente de ingresos es una pequeña industria conservera (excelente idea la de ese sintético prólogo documental que sirve para fijar el entorno en el que va a desarrollarse la historia).

Al parecer, por sus declaraciones, Lang se sentía muy satisfecho de esta película y siempre la situó entre las preferidas de su etapa americana. Y es que la fuerza y precisión de sus imágenes, realistas, crudas, que rompen la inercia del espectador, ese vuelco roselliniano en el desenlace, las soberbias composiciones arrancadas al trío protagonista (Barbara Stanwyck conseguía una de las mejores actuaciones de su carrera) y la ya entonces magnética presencia de una emergente Marilyn Monroe prestada por la Fox y por primera vez en un papel importan­te, contribuyeron a que nosotros, los espectadores, compartamos el entusiasmo de su realizador por este film.

Nota: En su día, por previsibles problemas con la Censura franquista, esta película no llegó a estrenarse comercialmente en España. Tuvieron que pasar más de dos décadas hasta que en 1973 pudimos descubrirla en nuestro país cuando fue emitida por televisión en marzo de ese año. 

10 comentarios:

  1. Es una película de una fuerza brutal, en línea con la también genial Deseos Humanos. La verdad es que Fritz Lang en sus dramas oscuros y pasionales, sabía ahondar en la psicología de esos personajes atrapados por fuerzas que no pueden controlar.
    Un saludo.

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    1. Sí, luchando con sus demonios interiores o sencillamente víctimas de las trampas del destino. Hay también tres películas que no son de Fritz Lang pero que reúnen elementos hermanables con esta: UNA MUJER EN LA PLAYA (1947) de Jean Renoir, ATRAPADOS (1949) de Max Ophuls y LA CASA EN LA SOMBRA (1951) de Nicholas Ray, siempre con ese Robert Ryan bordando personajes turbios con una buena dosis de violencia interior pugnando por salir.
      Un saludo.

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  2. Nadie como la Stanwyck para arrastrar a un hombre, o varios, a situaciones límite; nadie como ella para hacer aflorar lo peor de ellos. En fin, nadie como Fritz Lang para retratar estos dramas pasionales con geométrica perfección.
    Saludos!

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    1. Lo cierto es que en esta ocasión el personaje de la Stanwyck tratando de dejar atrás un pasado brumoso, en ese buscado sosiego, aparece un elemento perturbador que en cierto modo la convierte en víctima de la fatalidad. No obstante, tu comentario habría podido servir en su día como frase publicitaria para el lanzamiento de esta película.
      Un saludo.

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  3. Un personaje femenino que parte del tópico para acabar revelando su complejidad.

    Saludos.

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    1. Los seres humanos no somos unívocos y aunque las motivaciones básicas desde las que nos movemos se repitan y coincidan, tanto el trayecto como el propio objetivo indefectiblemente se vuelven complejos. Y si además está de por medio un director como Fritz Lang con ese lado pesimista y fatalista, tendremos que hacernos mirar eso del libre albedrío.
      Un saludo.

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  4. Un melodrama sólida y afiladamente construido (qué gran trabajo el de Barbara Stanwyck) al que, por lo leído en este post, Lang y su guionista se encargaron de pelar hasta eliminar las trazas de su origen teatral. Tengo el blu-ray y anoche decidí volver a ver esta película y confieso que continúa gustándome mucho. Sin embargo, sigo prefiriendo otras de este director y para no alejarme en las fechas, menciono solo dos títulos: la que rodó justo antes, “Encubridora”, y la que rodó después, “Los sobornados”. Fascinante una e impresionante la otra.
    Saludos.

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    1. Nada que objetar a tus preferencias porque debo decir que son irrebatibles. Y es que estamos hablando de la filmografía (americana) de Fritz Lang.
      Un saludo.

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  5. De esta atractiva película recuerdo que me gustó mucho. El arranque es como un documental del pueblo pesquero donde se desarrolla la acción: un drama triangular muy bien interpretado, con un realismo más propio de una producción europea que de una norteamericana.
    Saludos.

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  6. Por el tratamiento de personajes, situaciones y escenario, en cierta medida se nos antoja una película influida por el neorrealismo italiano. Hay escenas, como el arranque, que remiten a STROMBOLI y ese "milagroso" vuelco final me hizo recordar el desenlace de TE QUERRÉ SIEMPRE. Por eso hablo de momentos rosellinianos.
    Un saludo.

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