EL TERROR DE LAS CHICAS (The Ladies Man)

(USA) Paramount / York Pictures, 1961. 106 min. Color.

G: Jerry Lewis y Bill Richmond. Ft: W. Wallace Kelley. Mt: Stanley Johnson. DA: Hal Pereira y Ross Bellah. Vest: Edith Head. Ms: Walter Scharf. Pr y Dr: Jerry Lewis.

Int: Jerry Lewis, Helen Traubel, Pat Stanley, Kathleen Freeman, Hope Holiday, George Raft, Buddy Lester, Sylvia Lewis, Jack Kruschen, Gloria Jean, Marty Ingels, Alex Gerry, Doodles Weaver, Madlyn Rhue, Fritz Feld, Del Moore, Harry James y su Orquesta.











SINOPSIS:
Un joven con imán para los accidentes, tocado por un reciente desengaño amoroso, entra a trabajar como "chico para todo" en una coqueta residencia de Hollywood para señoritas aspirantes a actriz. Este hotel está regentado por una antigua dama del teatro que le acoge bajo su protección.












Los problemas se le acumulan al hipersensible Herbert en esa enorme, laberíntica y saturada "casa de muñecas". Abrumado y sin saber cómo escapar de ese feminizado escenario, aquí le vemos subiéndose por las paredes.

COMENTARIO:
Estamos en el año en que se cumple el centenario del nacimiento de Jerry Lewis, un buen pretexto para hablar de él en su faceta de “autor”. Para esta reseña he elegido EL TERROR DE LAS CHICAS (absurdo título español), su segundo trabajo tras el llamémosle ensayo que supuso EL BOTONES (The Bellboy, 1960), como responsable total de sus películas donde se atrevió a llevar aún más lejos algunos de los desarmantes hallazgos ya elaborados o simplemente apuntados en los títulos que rodó con Frank Tashlin.

Una vez que decide dar el paso definitivo de convertirse en realizador, Jerry Lewis rueda tres películas a modo de aprendizaje o ensayo antes de alcanzar el dominio absoluto de la puesta en escena. No obstante, tras EL BOTONES, su primera experiencia y apenas un borrador, nos sorprendía con su segundo trabajo, EL TERROR DE LAS CHICAS, un sorprendente salto hacia arriba que eleva esta película por encima de las otras dos alturas del podio. Estos trabajos forman lo que podría considerarse una trilogía de transición que se completa con la divertidísma pero irregular (algún parón en el ritmo narrativo para dar paso a numeritos sentimentales) UN ESPÍA EN HOLLYWOOD (The Errand Boy).    

Innovadora en su conjugación de elementos visuales, sonoros y espaciales que la componen, casi experimental en algunos momentos, EL TERROR DE LAS CHICAS es una película que muestra como pocas veces hemos visto en la pantalla una utilización tan audaz y creativa del decorado y del color que aquí adquieren una importancia capital, así como la aparición de una temática que coadyuva al conocimiento de Jerry Lewis y que abordará en sucesivos trabajos; hablamos del dificultoso enfrentamiento de su autor/personaje con el universo femenino, en este caso, masivo e invasor como es ese hormiguero matriarcal en el que va a caer nuestro sentimentalmente vapuleado protagonista (ojo a la carga misógina de esta película y algunas otras en su filmografía).

A lo largo de la cinta nos encontramos con aciertos deslumbrantes y de apabullante originalidad cuya enumeración iría desde la grúa elevándose sobre el decorado gigantesco de la diseccionada “casa de muñecas” a modo de la voyeurística mirada de un entomólogo (recordemos algo parecido en LA VENTANA INDISCRETA de Hitchcock), a la delirante e iconoclasta intervención de George Raft (con ese tango en clave homosexual entre él y Jerry), pasando por la extraña, hipnótica, musical y surrealista secuencia en falso blanco y negro con el curioso e infantilizado Herbert H. Heebert (Jerry Lewis) penetrando en la habitación prohibida de la vampírica Miss Cartílago (Sylvia Lewis), o aquella escena en que unas mariposas disecadas echan a volar en cuanto se les abre la vitrina. Logros y apuestas narrativas que prolongaría, como decíamos, en UN ESPÍA EN HOLLYWOOD y que puliría hasta la perfección en la asombrosa EL PROFESOR CHIFLADO, de la que pronto nos ocuparemos. 

22 comentarios:

  1. La risa fue lo que permitió situar el cine comercial americano a la vanguardia desde la etapa del mudo hasta “El guateque” de Blake Edwards, título que menciono porque le considero el canto del cisne del género cómico conservando la categoría de arte cinematográfico. La estupenda "El terror de las chicas" es una versión transformada de "Las siete ocasiones" que añade a la película de Keaton no solo color, sonido, artificio y discontinuidad narrativa, sino también, de forma paralela, la disolución de las fronteras entre los géneros masculino y femenino como consecuencia de la represión sexual. Las comedias de Lewis se convierten así en una especie de pesadilla que no deja títere con cabeza. Esta es mi película preferida de las suyas y siempre resulta oportuno recordarla.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí. Tanto Keaton como Lewis, poco atentos a la fluidez narrativa, a la hora de construir sus gags sustituían con frecuencia la continuidad por el encadenamiento en virtud de un sentido geométrico de la progresión. En cuanto a esa "disolución de las fronteras entre los géneros masculino y femenino", es un aspecto que resulta evidente en la película que nos ocupa (la madre/travestí del protagonista es incorporada por el propio Lewis, las chicas de la residencia le consideran una "compañera" más, el tango con George Raft en el que Herbert es la "chica", etc).
      Ciertamente, THE LADIES MAN (qué poco me gusta el título español) supo conjugar los soluciones más audaces, el delirio surrealista, con las explosiones de comicidad que evitaran la desvinculación del espectador.
      Un saludo.

      Eliminar
  2. Genial Jerry Lewis. Y no sólo a nivel interpretativo, con su proverbial vis cómica, sino por esa disposición del decorado tan innovadora.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si tenemos que hablar de "autores" en el cine de Hollywood, Jerry Lewis, desde su independencia creativa, asumió todas las cualidades (y riesgos) para serlo al completo. Revolucionario uso del color, la cámara y el decorado en EL TERROR DE LAS CHICAS.
      Un saludo.

      Eliminar
  3. Gags surrealistas y una brillantísima utilización del decorado en uno de los mejores títulos del Lewis actor-director.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En esta película, Lewis parece decir: de Tashlin aprendí muchas cosas pero yo pretendo ir más lejos y voy a demostrarlo.
      Un saludo.

      Eliminar
  4. Por una cuestión puramente de cuándo se ha nacido no presté especial atención a Jerry Lewis hasta finales de los años ochenta cuando vi ¡por primera vez! “El profesor chiflado”. Desde aquel momento me entregué a la exhumación de todas las películas de él que pude localizar. Me hubiera gustado verlas respetando la cronología pero lógicamente eso no era posible (las he ido rescatando en pases de televisión y dvds). Sin embargo, la evolución de este cómico es clara, desde sus estrambóticas payasadas salpicadas con canciones de su entonces compañero Dean Martin, hasta alcanzar la categoría de auténtico autor con títulos como “El terror de las chicas” y “El profesor chiflado”. A mí, sus personajes siempre me han resultado algo así como entrañables y me han producido sensaciones que van de la ternura a la extrañeza, como un marciano adorable y asustadizo lleno de complejos y en permanente conflicto con los objetos.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, es que los personajes de Jerry Lewis son esencialmente eso y resulta muy comprensible que tú como mujer experimentes entre sonrisas y carcajadas ese maternal afecto por las criaturas que compone. Luego venimos nosotros, los "estudiosos" de su cine, a buscarle tres pies al gato, jaja!. Por cierto, en 1959 Jerry Lewis interpretó a un extraterrestre llegado a la Tierra en una película que aquí retitularon UN MARCIANO EN CALIFORNIA (Visit to a Small Planet) dirigida por Norman Taurog. Como ves, no andas muy desencaminada.
      Un abrazo.

      Eliminar
  5. Vi muchas películas suyas de pequeña y desde aquellos años, aun teniendo un buen recuerdo de él, ignoro por qué razón no he vuelto a revisitarlo. Sin embargo, añoro a Jerry Lewis y cada vez, por reseñas como esta, tengo más ganas de volver de nuevo a sus películas. Pero desde mi memoria de niña, cuando aún no tenía la capacidad de analizarlas, sino que tan solo las disfrutaba, recuerdo la pena que me daban en ocasiones sus personajes y, por otro lado, la gracia que me hacía su forma de actuar y comportarse y la alegría que me invadía cuando las cosas le iban bien. Qué cine aquel.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De Jerry Lewis, como de muchos otros grandes cómicos, únicamente solíamos apreciar el lado más superficial y aparente, el que hacía que soltáramos la carcajada casi de manera inevitable. Luego llegó la época (ya no éramos niños) en que con la ayuda de algunos críticos que nuestra inquietud nos empujaba a leer, especialmente los franceses, aprendimos a comprender y saborear las distintas capas que componían el universo de las películas. Todo empezaba a adquirir sentido y profundidad. No por eso dejamos de disfrutarlas, al contrario.
      En el caso del cine de Jerry Lewis, es posible que ahora me ría menos que hace cincuenta años con EL TERROR DE LAS CHICAS o EL PROFESOR CHIFLADO (también porque las he visto más de una docena de veces) pero, como decía, encuentro más motivos para disfrutarlas.
      Un abrazo.

      Eliminar
  6. Es muy interesante todo lo que leo sobre Jerry Lewis. No niego que se pueda teorizar sobre las películas dirigidas por Lewis pero el gran cine cómico, desde Chaplin a Keaton, pasando por los Marx, es fundamentalmente inenarrable, no se puede contar, y se resiste a que le reduzcan a términos literarios. Así que no sé cómo describir el tipo de placer que me producen sus películas... y sin salirnos de la onda, las de Frank Tashlin, por supuesto. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En buena medida puedo estar de acuerdo en lo que dices; yo mismo he llegado a afirmar algo parecido cuando en este mismo blog comentaba en su día películas como CANTANDO BAJO LA LLUVIA. Pero eso no nos impide, así, "en frío", tratar de diseccionarlas aunque (y vuelvo a darte la razón) con ello corramos el riesgo de que empobrezcamos por pura impotencia verbal (las palabras no valen lo que una imagen) el auténtico valor de esas películas proyectadas sobre una pantalla.
      Un saludo.

      Eliminar
  7. Un ejercicio de regresión a mi infancia por los cines de barrio y una de las obras donde el talento de Lewis alcanza su expresión más libre. Bajo la apariencia de una comedia disparatada, despliega una asombrosa imaginación visual, un ritmo frenético y un dominio del espacio escénico que convierten cada gag en una pequeña coreografía. Su gigantesca casa de huéspedes funciona como un auténtico laboratorio cinematográfico, donde el humor físico se mezcla con una sutil melancolía. Una demostración de que el caos, en manos de Lewis, podía ser una forma de arte.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es de agradecer tu perceptivo comentario que viene a señalar las audaces aportaciones de puesta en escena que definen este "ejercicio de autor" montado sobre dos bases principales: el decorado (gigantesco, increíble, y su revolucionario uso) y el complejo enfrentamiento de Jerry con el mundo femenino. Pero de eso ya hemos hablado aquí y lo seguiremos haciendo en sucesivas reseñas que le dedicaré en este 2026, centenario de su nacimiento.
      Un saludo.

      Eliminar
  8. Juan Carlos Vizcaíno Martínez1 de agosto de 2026 a las 11:50

    Admiro mucho al Lewis director, pero para mí Frank Tashlin es un referente especialmente venerado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay que admitir sin dudarlo que en buena medida, la "inspiración" de Lewis le debía mucho a su demoledor maestro. Pero el alumno quiso y consiguió llegar más lejos en sus propuestas.

      Eliminar
  9. Llevo unos años redescubriendo a Jerry Lewis. Pues para mí era un cómico unido a mi infancia con el que me había reído en varias películas y nada más.
    Pero ha sido con los años que he ido viéndole como un creador, más allá de su vena cómica, tanto en su manera de hacer humor como en su papel de director.
    Me sorprendí de su fuerza visual, atrevimiento y experimentación en esta película que reseñas, Teo. La vi por primera vez hace unos pocos años.
    No obstante, no sé si me equivoco, pero creo que lleva unos años por estos lares bastante olvidado; es decir, que no hay nuevas generaciones que lo estén redescubriendo o reivindicando.
    Beso
    Hildy

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En efecto, a Jerry Lewis mayormente se le consideró, antes e incluso después de acceder a la dirección de sus películas, como un cómico de exagerada gesticulación, propenso a torponas e hilarantes payasadas. Tuvieron que ser, una vez más, los críticos franceses, ya predispuestos ante la brillantez de alguna de sus películas con Frank Tashlin, los primeros que supieron apreciar las innovadoras virtudes como audaz "metteur en scène" tras el estreno de precisamente el título que aquí estamos comentando. Luego llegaría EL PROFESOR CHIFLADO y a rebufo de su enorme éxito se estrenaron en nuestro país películas de Lewis por un tubo sin orden ni concierto. Por ejemplo, EL BOTONES y EL TERROR DE LAS CHICAS llegaron a los cines en 1966 y algunas de su etapa con Dean Martin vieron aquí la luz hasta con doce y trece años de retraso.
      Tristemente tienes razón, Hildy, la figura y la obra de Jerry Lewis, salvo por las esporádicas exhumaciones televisivas de EL PROFESOR CHIFLADO, ha vuelto a caer en un brumoso olvido y de ahí, la consecuente ignorancia por parte de las nuevas generaciones.
      Tengo entendido que una misteriosa y ocultada película dirigida y protagonizada por él en 1972 (¡junto a Harriet Andersson!), THE DAY THE CLOWN CRIED, rodada en Suecia, seguiremos sin poder verla porque al parecer Lewis dejó ordenado que no se exhibiera bajo ningún concepto hasta diez años después de su muerte. En mi condición de pesimista, sospecho que los graves problemas de producción que tuvo la película y su espinosa temática (un payaso fracasado y amargado termina siendo enviado al campo de exterminio de Auschwitz junto con un montón de niños), afectaron al resultado y el deseo final de Lewis es que no la viera nadie.
      Un abrazo.

      Eliminar
  10. Querido Teo, hace poco pude ver un documental revelador, que no sé si conoces, sobre THE DAY THE CLOWN CRIED, se titula "From Darkness to Light" (2024) de Eric Friedler, Michael Lurie y da bastantes respuestas, además de ofrecer la oportunidad de ver secuencias enteras de dicha película. Es muy interesante.
    Beso
    Hildy

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola! No conozco ese documental que mencionas y por supuesto me interesaría verlo por si su contenido despeja algún aspecto que nos haga entender las verdaderas razones de ese largo secuestro. Aunque lo suyo sería que al fin pudiéramos ver la peli en cuestión y poder así juzgarla sin otros andamiajes.
      Un abrazo.

      Eliminar
  11. Tiene ideas vuales muy potentes como ese decorado de casa de muñecas a escala real, pero como tú comentas, tiene un aire misógino que ha hecho envejecer mal a la película. Aún así tiene sus aciertos.

    Buena reseña.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ese suavizado pero evidente toque de misoginia que contiene la película no creo que sea un elemento que por sí mismo la haga "envejecer" a la hora de juzgarla con los parámetros actuales. No lo veo así. La ruta que hemos tomado nos está llevando a algo tan peligroso y estupidizador como es la cultura de la cancelación.
      Un saludo.

      Eliminar

EL CEBO (Es Geschah am Hellichten Tag) (Suiza-Al-Esp) Praesens Films / CCC (Artur Brauner) / Chamartin, 1958. Duración original: 100 min. E...

Entradas más visitadas