EL PISTOLERO DE CHEYENNE (Heller in Pink Tights)
(USA) Paramount, 1959. 100 min. Color.
Pr: Carlo Ponti y Marcello Girosi. G: Dudley Nichols y Walter Bernstein, basado en la novela "Heller witn a Gun" de Louis L'Amour. Ft: Harold Lipstein. Mt: Howard Smith. DA: Hal Pereira y Eugene Allen. Vest: Edith Head. Ms: Daniele Amfitheatrof. Dr: George Cukor.
Int: Sophia Loren, Anthony Quinn, Steve Forrest, Margaret O'Brien, Eileen Heckart, Ramon Novarro, Edmund Lowe, Frank Silvera, Richard Matthews, Nick Dennis, Edward Binns, Howard McNear, Ken Clark, Cal Bolder.
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| Apechugante pose de Sophia Loren para promocionar a la proactiva Angela, su personaje en este inusual western. |
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| El atribulado Tom (insólito Anthony Quinn) es un hombre superado en todos los frentes por su mujer. |
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| Angela se esfuerza en aplacar al pobre Tom que no las tiene todas consigo ante su casquivana actitud. |
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| Aquí vemos a Angela en plena representación de "Paris y Helena" para rústicos y vaqueros. |
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| Qué te ocurre ¿algún problemilla? |
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| Resulta evidente que al pistolero Clint (Steve Forrest) le urge cobrarse la "pieza" ganada en la partida de póker. |
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| La solícita Della (Margaret O'Brien), miembro más joven de la compañía teatral, dando sopita a un escindido Tom. |
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| Este enfurruñado tipo es Sam Pierce (George Mathews), el dueño del local donde actúa la compañía, mientras Angela despliega con él sus dotes de convicción. |
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| La incitadora Angela mostrando postales con sugerentes imágenes de sus personajes teatrales con la sana intención de vender copias al público (masculino). |
SINOPSIS: En el viejo Oeste, los maltrechos componentes de una compañía ambulante de teatro llegan a la ciudad de Cheyenne donde pretenderán representar su espectáculo. Allí, las cosas se les complican cuando la bella y casquivana primera actriz contrae una deuda de juego durante una partida de póker en la que ella era la apuesta. Por supuesto, el ganador –un apuesto pistolero– querrá cobrar lo antes posible esa deuda carnal, para desesperación del director de la compañía, enamorado de la chica.
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| ¿Estamos ante una gran dama? Bueno, no se fíen de las apariencias. |
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| La suspirante y reprimida Della junto a su madre (Eileen Heckart) empeñada en .seguir considerándola una "niña". |
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| Angela formando parte integrante de una partida de póker. |
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| En esa partida, exhibiendo una excesiva confianza en sí misma y en su mazo de naipes, se juega su propio cuerpo ante los componentes de la mesa. |
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| Una bonita composición de encuadre con profundidad de campo desde el interior de una de las carretas de la compañía ambulante. |
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| Está claro que nuestro apuesto Clint no ceja en su empeño de acostarse con Angela y se une a la compañía en pleno territorio indio. |
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| Clint, forzado por la situación sobrevenida, ejerciendo de experto pistolero. |
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| A expensas de lo que pueda suceder, vemos al anciano "Doc" (Edmund Lowe), la "niña" Ella y su madre en actitud expectante. |
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| Se mire por donde se mire, las cosas se han puesto definitivamente feas. |
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| Cambio de escenario para cerrar esta galería de imágenes. Aquí vemos a unos reconciliados Tom y Angela presintiendo ambos que solo es un compás de espera a la aparición de nuevos problemas. |
COMENTARIO: George Cukor, a lo largo de su dilatada carrera, tocó todos (o casi todos) los géneros ennobleciéndolos con su talento y especial sensibilidad. No obstante, la comedia, el melodrama y el musical fueron sin duda en los que brilló especialmente (a veces, alternándolos en una misma película como es el caso de A STAR IS BORN, o los noqueantes cambios de registro de CHICA PARA MATRIMONIO). Pero en 1959 nos sorprendió con un western que, viniendo del autor de CRUCE DE DESTINOS, tenía –como mínimo– que resultar atípico. Efectivamente, EL PISTOLERO DE CHEYENNE, pese a manejar todos los elementos que conforman la imaginería de este género (indios incluidos), lo hace como pretexto, casi como una imposición para no despistar demasiado al espectador que espera ver realmente un western a la usanza. Porque salta a la vista que Cukor los utiliza a su manera y para sus fines. Un ejemplo: los indios atacan el policromado carromato de la compañía teatral en un escarpado paraje y la escena deviene en un insospechado y surrealista festival de colores. Otros ilustradores ejemplos: el barroco diseño del saloon, la boutade de teñir de rubio platino el cabello de Sophia Loren, sus vestidos en relación al decorado, la delirante representación de “Paris y Helena”, etc.). De lo que se desprende que George Cukor, aún en las peores condiciones, conseguía dejar constancia de su elegancia formal, delicioso buen gusto y prodigioso dominio del color como elemento dramático enriquecedor de la puesta en escena, además de su justamente famosa sabiduría para la dirección de actrices, que en esta ocasión quedaba patente con una maliciosa y divertida composición de la oxigenada romana. En suma, de su autoría imposible de camuflar.Nota: el inadecuado título español (la traducción del original sería "Diablesa con medias rosas"), desplazaba el protagonismo del personaje de Angela (Sophia Loren) al del pistolero Clint (Steve Forrest). Cosas de los distribuidores de la época (o de la Junta de Censura).
Una lee de vez en cuando cosas y hay quienes consideran esta película un trabajo menor dentro de la filmografía de Cukor. La tengo tan lejana en el recuerdo que no estoy en disposición de juzgarla con un mínimo de rigor pero lógicamente me atrae la idea, es decir, el deseo volver a verla tratándose de un talentoso director al que admiro, provisto de una sensibilidad muy especial. Además están Sophia Loren y Anthony Quinn que me encantan. Por cierto, existe otra de Cukor, “A star is born” con Judy Garland y James Mason, que increíblemente continúa escapándoseme de las manos. No tengo perdón.
ResponderEliminarUn abrazo.
No conozco la filmografía completa de Cukor pero calculo que he visto unas treinta y ocho películas de este realizador (al que tanto debe la Metro en sus años dorados), incluyendo algunos trabajos suyos no firmados. y no me atrevería a decir de EL PISTOLERO DE CHEYENNE que es un film "menor". En su larga trayectoria los hay más o menos redondos, con un grado mayor o menor de implicación, pero exactamente "menor", creo que ninguno. Supongo que le ha pasado lo que a Vincente Minnelli, considerado durante décadas sólo un artesano aplicado con un toque de elegancia (como siempre, tuvieron que ser los críticos franceses quienes descubrieran su talento menospreciado).
EliminarEstoy casi seguro de que la película que nos ocupa, te encantará aún más cuando logres revisarla.
Un abrazo.
Conocía su existencia dentro de la filmografía de George Cukor, pero nunca había leído nada sobre ella porque francamente no me había llamado la atención, algo que ahora bien adulto, considero que fue una frivolidad por mi parte siendo Cukor su director. Tras leer tu reseña, un western con una Loren rubia, se me ha avivado el deseo de verla. Y es que eso de "atípico" me encanta. En verdad que tiene todas las trazas de ser una rareza, no?.
ResponderEliminarSaludos
Bueno, tanto como una rareza... En su día, con la Loren y Quinn en la cumbre (ya habían coincidido en la pantalla en dos ocasiones anteriores), tuvo una cierta repercusión (en Madrid, fue estrenado en el cine Callao en fechas navideñas). Pero, sí, atípico lo es por la inclusión y tratamiento de algunos elementos que en principio parecen no pertenecer al género. A día de hoy nos está resultando difícil dar con él porque lleva años, que yo sepa, sin emitirse por cadenas de televisión ni edición digital cercana.
EliminarUn saludo.
Teo, qué malévolo eres con tus pies de foto. Sí que resulta “evidente” la urgencia de Clint hacia la oxigenada Sophia Loren. La verdad es que tenía olvidada esta película que descubrí por televisión, efectivamente, hace mucho tiempo. Veré cómo me las arreglo para volver a visitarla y sería ideal poder hacerlo con una buena edición en blu-ray pero ya nos dices que de momento no existe vocación de editarla.
ResponderEliminarSaludos!