PÁGINA EN BLANCO (The Grass Is Greener)
(USA-GB) Grandon Productions / Universal, 1960. 104 min. Color. Technirama.
Pr: Cary Grant, Stanley Donen y James Ware. G: Hugh & Margaret Williams, basado en su obra. Ft: Christopher Challis. Mt: James Clark y Peter Musgrave. DA: Paul Sheriff. Vest: Christian Dior, Hardy Amies y John Wilson-Apperson. Ms y Can: Noel Coward. Dr Ms: Muir Mathieson. Dr: Stanley Donen.
Int: Cary Grant, Deborah Kerr, Robert Mitchum, Jean Simmons, Moray Watson, Joan Benham, Andrew Faulds.
SINOPSIS: Víctor y Hilary, condes de Rhyall, forman un matrimonio inglés, equilibrado y moderadamente feliz que habita una magnífica y aristocrática mansión. Una vez por semana es abierta al público para ser visitada por grupos de turistas y cierto día uno de ellos, un millonario americano, se cuela en los aposentos privados sorprendiendo a Hilary por la que de inmediato se sentirá atraído y naturalmente intentará conquistarla.
COMENTARIO: Si bien la pareja es el eje sobre el que giran la mayoría de las comedias ahora consideradas como “clásicas”, las de Stanley Donen tienen un sabor especial, mezcla de calidez y elegancia, de lucidez no exenta de amor en el acercamiento a los personajes pero, sobre todo, en la atenta observación de las relaciones establecidas entre esos personajes y cómo son inteligentemente planificadas para que no perdamos ningún detalle revelador por fugaz que este sea. Instantes furtivos que nos ayudan a conocerles mejor. En consecuencia, esa perceptiva mirada dota a sus comedias, en ocasiones, de una cierta gravedad y de un poso de amargura cuando se nos muestran los efectos adormecedores y a la vez erosivos del paso del tiempo (a este respecto, recordemos el matrimonio formado por Joanna y Mark de DOS EN LA CARRETERA).
En la que ahora nos ocupa, nos encontramos, como en VOLVERÁS A MÍ y posteriormente DOS EN LA CARRETERA y LA ESCALERA (ésta en clave homosexual), ese tipo de pareja formada y asentada, con años de convivencia, antes de que comience la película. Por el contrario, también en la filmografía de Donen nos hallamos ante otras que se forman (trabajosamente) a lo largo de la trama y que comienzan a existir como tales cuando finaliza la cinta (por ejemplo, BÉSALAS POR MÍ, CHARADA y ARABESCO).
PÁGINA EN BLANCO es una comedia resuelta con un ritmo fluído y reposado que por momentos puede parecer teatral, pero que resulta el más adecuado para mostrarnos el tipo de existencia que la pareja protagonista lleva, confortablemente instalada en un estado a medio camino entre el tedio y la felicidad. Absolutamente seguros de sí mismos y el uno del otro, conformistas y conservadores, Victor (Cary Grant) y Hilary (Deborah Kerr) han aletargado cualquier elemento de inquietud y dejan transcurrir el tiempo con placidez entre conversaciones triviales, costumbres y pequeñas manías, confundiendo probablemente esa felicidad de la que creen disfrutar con un recurrente sucedáneo: la confortabilidad. Sin embargo, en la aparente solidez de esa relación aparece la primera grieta cuando de improviso el equilibrio de su placentera vida es roto por la intrusión de un extraño que se cuela de rondón, el americano Charles Delacro (Robert Mitchum) que vendrá a remover las estancadas aguas de ese matrimonio.
Está claro (por lo menos para mí) que en las últimas décadas, salvo alguna gloriosa excepción, ya no se hacen comedias inteligentes, dirigidas al cerebro y el corazón antes que al estómago o más abajo. Y Donen, junto a maestros como Leo McCarey, Vincente Minnelli, George Cukor, Howard Hawks o Preston Sturges, fue uno de los más brillantes cultivadores de un género muy, muy difícil y codificado y con el que más cosas pueden decirse a la hora de reflexionar sobre las relaciones interpersonales y en suma, de la condición humana. Ahora no toca hablar de sus maravillosos musicales.


















Me encanta esta peli y he disfrutado mucho recordándola contigo. Es una película que rezuma elegancia y clase, ironía y humor. Yo diría que tanto Cary Grant como Deborah Kerr están muy en su papel, quiero decir que interpretan a unos personajes que nos son muy familiares dentro de su filmografía. Sin embargo tanto Robert Mitchum como Jean Simons me sorprendieron con unas interpretaciones menos encasilladas, no sé si me estoy explicando. Bueno, el caso es que me encantan los cuatro, que nos dan una clase conjunta de buenas interpretaciones y que es una delicia de peli.
ResponderEliminarUn abrazo, Teo.
Esta era la tercera película que rodaban juntos Grant y la Kerr. Antes habían coincidido en (LA MUJER SOÑADA (1953) y TÚ Y YO (1957) y podemos decir que formaban una pareja muy compenetrada y "familiar". En cuanto a Mitchum y Jean Simmons venían a ser unos "intrusos" en el terreno de la comedia pues procedían del drama, la aventura y el western. Pero igualmente están espléndidos. Y es que ahí estaba, detrás de todos y de todo, Stanley Donen.
EliminarUn abrazo.
La flema de los rivales origina los mejores momentos de comedia y algunas soluciones narrativas (la escapada a Londres de los amantes) son realmente originales, trascendiendo el carácter teatral del asunto. Un carácter teatral que debe a la obra original y que, en más de una ocasión, raya en lo vodevilesco, si bien Donen insiste en imponer una mirada lúcida y un tanto amarga que anticipa la magistral "Dos en la carretera".
ResponderEliminarLos actores, todos muy bien. Pero Cary Grant se los come con patatas.
Saludos.
Nunca, en aquellos momentos, se había presentado la consumación de un adulterio con tanta fineza y "musicalidad" como esa revitalizante escapada a Londres de Hilary con el maderero americano.
EliminarCierto, la mirada amorosa de Donen hacia sus criaturas cinematográficas nunca le impidió contemplarlas con esa dosis de lucidez que en consecuencia hacía inviable el optimismo a futuro.
Un saludo.
He de reconocer, querido Teo, que no la he visto. En cuanto lo pueda remediar te digo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Espero (esperamos) que pronto encuentres la ocasión de conocer esta película. No dudo de que, llegado el momento, tu opinión será muy aportativa.
EliminarMientras, un abrazo.
Ya iba siendo hora de que alguien se molestara en colocar esta comedia en el pedestal donde debía haber estado siempre. Si la miramos con poca atención puede parecernos demasiado flemática e incluso como apuntas en tu post, un tanto teatral. Nada más lejos de la verdad pues en mi humilde opinión su inteligente discurso está "calentado" por un magma interior pugnando por salir a la superficie.
ResponderEliminar"Página en blanco" es de mis comedias favoritas y desde hace años atesoro el blu-ray que me regalaron en uno de mis cumpleaños y al que recurro de vez en cuando para disfrutar de nuevo con el aleccionador conflicto de ese cuarteto. Aunque me tachen de chiflada, gracias Teo por este justiciero post. Tú sí que sabes.
Saludos.
Para empezar, Aurora, aclaremos que no sé tanto, es decir, no sé nada. Solo soy un socrático de vía estrecha y no doy para más. Pero, eso sí, me apasiona el cine, y el de Stanley Donen tiene en buena medida la culpa de esa pasión. Y lo que nos gusta, lo miramos con más atención. Eso es todo.
EliminarMe alegra que estemos de acuerdo en valorar algunas películas -como ésta- que han quedado cubiertas con una fina capa de polvo que impide que brillen en su esplendor. Pero aquí estamos tú y yo, y espero que muchos más, para desempolvar comedias tan apreciables como PÁGINA EN BLANCO.
Un saludo.
No la he visto, pero me parece muy atrayente y seguramente la veré un día de estos. Por el argumento que has adelantado, me sorprende que en una película de esa época se aborde tan francamente el adulterio.
ResponderEliminarPor cierto, yo nunca dejaría a Cary Grant por Robert Mitchum.
Un abrazo
Bueno, ya en los años treinta (y antes), Lubitsch abordaba estas temáticas de conflictos entre parejas, tríos, intercambios y otros alegres adulterios, no solo con naturalidad sino con ese oblicuo e inconfundible estilo suyo que hizo de la elipsis y la metáfora un elemento expresivo más contundente y rico en significados que la directa filmación de -para el caso de la que nos ocupa- Mitchum y la Kerr sin salir de la habitación del hotel londinense. A este respecto, en PÁGINA EN BLANCO Donen, en un momento dado, rinde un brillantísimo homenaje a Lubitsch que no voy a explicarte aquí porque tú misma lo detectarás cuando veas la película.
EliminarDices que nunca dejarías a Grant por Mitchum. La Kerr tampoco lo deja, solo utiliza a Mitchum un fin de semana para que la enseñe las delicias de mirar hacia Cuenca después de años de anodino matrimonio con el abúlico Grant quien a su vez había dejado su noviazgo con Hattie (Jean Simmons) para casarse con la pelirroja Hilary. Ya sabes, la fruta del cercado ajeno, o la hierba siempre es más verde en el prado del vecino (aquí hago alusión al título original de la peli).
Un abrazo.
Parece que se merece un visionado. A mí “Indiscreta” me gustó, me parece un estupenda comedia, la pareja, Ingrid y Cary, repetían ya en su madurez y están soberbios. No sé si ésta que comentas está a la altura pero me fio de tu análisis. Desde luego, el cuarteto es de primera.
ResponderEliminarVoy a ver si me hago con ella. Pero ya sabes amigo Teo, para gustos... y la experiencia cinematográfica es de esas cosas que entran dentro de lo subjetivo.
Un abrazo
Salvo algunos títulos que superaron las barreras del tiempo y las desavenencias entre amantes del cine, esas películas "de toda la vida" que se sitúan por encima del bien y del mal, sobre las que parece que todos estamos de acuerdo a la hora de valorar sus virtudes imperecederas, las demás (incluso, en cierta medida, éstas a las que me acabo de referir), las demás, digo, están sometidas y condenadas a desdoblarse en muchas, tantas como espectadores tienen.
EliminarEspero, Abril, que cuando logres acceder a esta PÁGINA EN BLANCO, "leas" muchas cosas en ella. Ya me contarás.
Mientras, un abrazo.
Las cuatro películas que Cary Grant rodó con el director Stanley Donen me parecen magníficas y "Charada" ya es la cumbre. Nunca había visto a Grant tan relajado y seguro como en "Página en blanco" ¡qué formidable comediante y qué delicia de actor!
ResponderEliminarSaludos!
¡Vaya! No cabe otra definición del arte de Cary. Sin duda, él es el mejor, él es la Comedia. Cuando rodó BÉSALAS POR MÍ se entendió tan bien con Donen que decidieron formar juntos una productora, la Grandon, con la que hicieron esas tres comedias que tanto admiramos.
EliminarUn saludo.
Creo que os pasáis todos un poco con esta comedia. Con vuestras loas me habéis empujado a verla y lamento disentir pues me ha parecido sencillamente anticuada y su supuesta elegancia resulta relamida y se queda en ese típico y tópico "british touch". Prefiero los alegres saltos de mi querido Gene Kelly a la flema de Cary Grant y Deborah Kerr.
ResponderEliminarSaludos.
En un país libre también las opiniones lo son. La tuya es muy respetable pero ¿qué quieres que te diga? Pues que no comparto tu desapego hacia esta comedia. Anticuada y relamida no son los adjetivos que yo utilizaría para definir PÁGINA EN BLANCO y eso ha quedado meridianamente claro en los comentarios que conforman este post. Mi recomendación, si la quieres, es que la revises y ya puestos, a continuación hagas lo propio con INDISCRETA y si te reafirmas en el juicio emitido, pues nada, no se hable más del asunto.
EliminarMientras, bienvenida a este foro.
Vaya por delante que a mí el cine de Stanley Donen me gusta mucho, aunque no precisamente la película de la que se habla en este post, y supongo que tendremos ocasión de comentar sobre ello pues he podido observar que este director está muy bien atendido aquí.
EliminarMe parece muy bien que esa dama inglesa se soltara el cabello durante ese fin de semana y tuviera una aventura con el americano, sobre todo si él tiene el aspecto y la osadía de Robert Mitchum. Su vida era un muermo programado, sin sorpresas ni emociones.
ResponderEliminarSaludos.
Tienes razón, claramente. Yo, colocado en el lugar del marido, también hubiera echado una cana al aire y no habría dudado en darme un estimulante revolcón... con Mitchum, no, claro. Con Jean Simmons que lo estaba deseando.
EliminarUn saludo.
Comparto tus reflexiones, me parece una película a valorar. Uno de los rasgos de autor por el que me gusta Donen es su corrosiva visión del matrimonio, presente en muchas de sus películas. En “Página en blanco” hay unos diálogos y frases absolutamente geniales (y muy vigentes) sobre el matrimonio, la infidelidad y el divorcio. La postura de Cary Grant ante la infidelidad es sorprendente y alejada de todo canon. Por ponerle alguna pega citaría el mal encaje de ese duelo a pistola, que enreda y hace que la película pierda fuelle en el final.
ResponderEliminarDe acuerdo en que el episodio del duelo era perfectamente prescindible en el entramado de la película. Probablemente estaba ahí (y en la obra teatral, por cierto, escrita por un matrimonio) como un elemento de "distracción" y tal vez también para aportar un toque paródico en torno a la flema con que en apariencia afronta el marido la amenaza de rotura del "statu quo" de su confortable matrimonio.
EliminarLa vi hace bastante tiempo y tampoco me pareció de lo mejor de Donen, pero creo que es de esas películas que van ganando con el tiempo, tal como se ha comentado. Querría volver a verla pero la copia que tengo en DVD tiene una imagen espantosa, así que me da mucha pereza. ¿Las capturas corresponden a la edición en Blu-Ray? Porque en ese caso me lanzaré a por ella.
ResponderEliminarHay películas que por lo apabullante de su contenido o porque carecen de él, las pillas a la primera. Sin embargo otras, generalmente con mucha trastienda, necesitan más de una visita para que nos lleguen aspectos no tan evidentes. En efecto, existe una edición en blu-ray de PÁGINA EN BLANCO pero al no ser reciente, dudo de que aún esté en circulación (la editó Feel Films). En FNAC pueden informarte si aún se encuentra en catálogo.
EliminarA mí, sin embargo, "Página en blanco", con ser estimable, me deja bastante frío, la verdad. Ojo, lo digo con cierto pesar. Sabes de mi veneración por la obra de Donen. Pero en estos casos sucede que algunos títulos, que tienen poca fama, en cambio me entusiasman -por ejemplo “Bedazzled”-, y otros más reputados, me dejan ligeramente distante, por eso lo del frío. Este es uno de ellos.
ResponderEliminarCuando la vi por primera vez (en España se estrenó con cuatro años de retraso) yo era un jovenzuelo deslumbrado por el reciente visionado de CHARADA. Entonces también a mí me dejó "frio". Pero a través del tiempo y tras sucesivas visitas a esta comedia he llegado a considerarla uno de los trabajos más finos y sutiles de Donen.
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