MODESTY BLAISE, SUPERAGENTE FEMENINO (Modesty Blaise)
(GB) 20th Century-Fox / Modesty Blaise Ltd., 1966. 119 min. Color.
Pr: Joseph Janni. G: Evan Jones y Harold Pinter (sin acreditar), inspirado en el comic de Peter O'Donnell y Jim Holdaway. Ft: Jack Hildyard y David Boulton (secuencias de Amsterdan). Mt: Reginald Beck. DP: Richard MacDonald. Vest: Beatrice Dawson. Ms: John Dankworth. Can: Benny Green y Evan Jones. Dr: Joseph Losey.
Int: Monica Vitti, Dirk Bogarde, Terence Stamp, Harry Andrews, Michael Craig, Clive Revill, Scilla Gabel, Rossella Falk, Tina Aumont, Alexander Knox, Joe Melia, Saro Urzi, Antonio Bisacco, Aldo Silvan, Michael Chow.
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| Si tenemos que presentar a la proteica Modesty Blaise (Monica Vitti), comencemos con esta imagen de ella en vena "Vogue". |
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| Modesty desayunando con croissant en su sofisticado apartamento que es a la vez su cuartel general. |
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| El avieso y refinado Gabriel (Dirk Bogarde), con su batín de seda estampada, controlando sus criminales negocios. |
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| Modesty sabe que si lo necesita, siempre estará disponible. Se trata de Willie Garvin (Terence Stamp), más que un amigo. |
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| Este es Paul Hagan (Michael Craig), uno de los dos jefes de Modesty, el más atractivo y por consiguiente, con atribuciones de amante. |
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| Y aquí tenemos al otro, Sir Gerald Tarrant (Harry Andrews), un tipo receloso y pragmático. |
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| Hagan y Tarrant parecen estresados por los incontrolables métodos de trabajo de Modesty. |
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| La imprevisible pero eficaz Modesty Blaise, aquí se nos presenta como heroína de comic con traje ad hoc, peluca y accesorios de faena. |
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| Modesty invitando a Hagan al malévolo juego de descubrir cómo se ha enfundado esa ajustada indumentaria y sobre todo, cómo quitársela. |
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| Resulta evidente que a nuestra atractiva superagente le encanta coquetear, creando expectativas en su otro jefe. |
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| La perversa señora Fothergill (Rosella Falk) calculando qué hacer con Willie para divertirse como gata ante su ratón. Queda claro que Gabriel no se siente cómodo. |
SINOPSIS: La imprevisible superagente femenina Modesty Blaise es requerida por los servicios secretos británicos para que trate de recuperar un cargamento de diamantes robados por secuaces a las órdenes de Gabriel, un maestro criminal cuyos sofisticados métodos lograron burlar todas las medidas de seguridad.
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| Gabriel siempre procura tener cerca a su imprescindible McWhirter (Clive Revill), un secuaz con alma de contable. |
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| Una Modesty muy relajada en horas no lectivas. |
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| Modesty despertándose en un cubícalo psicodélico y sopesando si esa escalera naranja le llevará a alguna parte. |
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| Modesty y Gabriel, antagonistas pero procurando mantener las formas. |
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| Su leal amigo Willie siempre echando una mano. |
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| La sensual y desventurada Nicole (Tina Aumont), enamorada de Willie, nos lanza una hipotensa mirada. |
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| Modesty tiene un insospechado padrino, el belicoso jeque Abu Tahir (de nuevo Clive Revill). |
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| Tal parece que ahora la chica no bromea . |
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| Un lúdico y musical intermezzo en la película: Mientras ella se zampa un enorme helado de cuatro sabores, él le canta una canción. |
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| Una para el otro: cruzando fuegos. |
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| Cuando finalmente la cosa se pone fea, acaba el juego teatral y surge el "auténtico" Gabriel. |
COMENTARIO: Dentro de la -hasta ese momento- rigurosa trayectoria de Joseph Losey, el film que ahora comentamos, situado nada menos que entre REY Y PATRIA y ACCIDENTE, cogió con el pie cambiado a los admiradores de su cine, resultándoles difícil de digerir ese sorprendente plato servido por el autor de EL SIRVIENTE que los menos flexibles interpretaron como una renuncia, una broma excéntrica o un salto en el vacío. Así, es fácil entender la decepción causada en su día por el film que comentamos. Probablemente quienes quisieron consolarse lo clasificaron como un encargo realizado sin mucho amor, una pieza tan manierista como caprichosa sugerida por las bandas dibujadas de O'Donnell & Holdaway que por aquellos años publicaban algunos diarios de gran tirada. Y es a partir del comic como hay que entender algunos aspectos de su chocante puesta en escena (la forma de moverse los actores, el vestuario, el color, los decorados op-art).Pero el que suscribe no se ha encontrado nunca entre aquellos que renegaron de este trabajo. Sobre el papel, la historia es mínima por lo que Losey, ese maestro contumaz en dibujar la decadencia social, aquí se recreó en las secuencias, alargándolas, llenándolas de símbolos, recurriendo a constantes de su filmografía (de nuevo aparece la falta de moralidad en las acciones, la ausencia de ideales, el espíritu destructor de las mujeres), en una jocosa reducción al absurdo. Desde la mirada fría y deshumanizada del director, no hay héroes ni fuerzas del bien en el film, los famosos diamantes no hacen sino pasar de manos negativas a manos negativas y Modesty es el último peldaño de una escalera que no conduce a ninguna parte.
No quiero cerrar este comentario sobre MODESTY BLAISE sin destacar en el terreno actoral las divertidas creaciones del siempre excelente Dirk Bogarde, un actor habitual en los films de Losey, aquí incorporando un "malvado" que en determinado momento y a causa de un peligro inmediato pasa de una actitud pasiva a la acción, despojándose de su aparato externo (peluca, petulancia, afeminamiento) y un inolvidable Clive Revill en un doble papel (el secretario de Gabriel y el belicoso jeque Abu Tahir) y que a continuación rodaría dos memorables películas a las órdenes de Billy Wilder (¿QUÉ OCURRIÓ ENTRE MI PADRE Y TU MADRE?/AVANTI y LA VIDA PRIVADA DE SHERLOCK HOLMES). En cuanto a la sorpresiva elección de la musa de Antonioni para incorporar esa controvertida heroína de comic, sin duda contribuyó a que buena parte del público de la época no supiera muy bien por dónde coger esta descolocante cinta que a mí, sin embargo, siempre me ha fascinado.
Nota: Durante el rodaje, la Vitti estuvo acompañada y aconsejada por un vigilante Antonioni, lo que naturalmente irritaba a Losey, hasta que finalmente se acercó al autor de LA AVENTURA y le susurró con discreción que aunque admiraba sus películas, prefería que no volviera a pisar el plató. Antonioni obedeció.