BUS STOP

(USA) 20th Century-Fox / Marilyn Monroe Prod., 1956. 96 min. Color. CinemaScope.

Pr: Buddy Adler. G: George Axelrod, basado en la obra de William Inge. Ft: Milton Krasner. Mt: William Reynolds. DA: Lyle R. Wheeler y Mark-Lee Kirk. Vest: William Travilla. Ms: Alfred Newman y Cyril Mockridge. Dr: Joshua Logan.

Int: Marilyn Monroe, Don Murray, Arthur O'Connell, Eileen Heckart, Betty Field, Robert Bray, Hope Lange, Hans Conried, Casey Adams, Linda Brace.











SINOPSIS:
En su primera visita a la ciudad de Phoenix con motivo de su participación en un rodeo que allí se celebra, un vaquero ingenuo, impulsivo y tozudo conoce a una atractiva (y atribulada) cantante de saloon. Prendado por su belleza, rápidamente decide que ella habrá de ser su esposa. Lógicamente, la chica y cuantos le conocen intentarán disuadirle de tan precipitado empeño.










Sorprendemos a Chérie/Marilyn en un descanso del rodaje y ella(s) nos dedica una risueña e incitadora mirada.

COMENTARIO:
Joshua Logan ya había hecho sus primeros pinitos teatrales en la universidad formando una compañía amateur con unos jovenzuelos llamados Henry Fonda, James Stewart y Margaret Sullavan. Tras una breve etapa en Hollywood en 1938 trabajando para David O. Selznick antes de que éste se embarcara en LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ, regresó a la Meca del cine de manera definitiva a mediados de los cincuenta procedente de las tablas de Broadway donde había dirigido algunos famosos musicales (MR. ROBERTS, SOUTH PACIFIC, PICNIC, FANNY, etc).

Centrándonos en la película que nos ocupa, por deseo expreso de la Monroe (que había formado su propia compañía de producción), Logan se enfrentaba ¡cómo no! a una comedia de origen teatral jalonada con suaves incursiones en el terreno de lo dramático, cuya trama giraba en torno a la atracción sexual, el respeto, la amistad y el aprendizaje.

Muy bien escrita y filmada, BUS STOP se eleva con nitidez por encima del concepto de mera adaptación como lo demuestra el diseño y resolución formal de algunas escenas muy complicadas (concentradas especialmente en la primera parte) de incuestionable brillantez expositiva. No olvidemos que Logan ya había filmado previamente otra obra de William Inge, la espléndida PICNIC (que pronto aparecerá por este blog).

La película, además, está condicionada y potenciada por la magnética presencia de una Marilyn Monroe que en esta ocasión se empeñó en demostrar todo lo aprendido en materia de interpreta­ción a su paso por el Actor's Studio en los meses anteriores al rodaje del film. Hay un momento único, inolvidable, que deseo reseñar: ese en que Beauregard (un magnífico Don Murray), en esa noche nevada en la cafetería de carretera, se despoja de su cazadora de vaquero con forro de pelo y la coloca por encima de los ateridos hombros de Chérie (Marilyn) que al sentir el cálido contacto de la lana sobre ella responde con un expresivo gesto de resguardo al percibir finalmente atendido su desamparo.

Sin duda, esta película significó para la mítica y malhadada rubia su mayor esfuerzo por demostrar al público de la época (y a los insensibles mogules de Hollywood) que más allá de su oxigenada cabellera y en el interior de ese físico espectacular había una desaprovechada actriz dramática (persiguió sin conseguirlo interpretar a Grushenka en LOS HERMANOS KARAMAZOV). Nadie se fijó entonces en su matizada composición de esa patética y desvalida Chérie y su esfuerzo no sirvió de nada pues siguieron encasillándola en comedias (muy buenas, eso sí)... hasta que Huston corrió el riesgo calculado llamándola para la póstuma VIDAS REBELDES.

15 comentarios:

  1. La vi hace mucho tiempo pero no he olvidado la belleza de Marilyn Monroe.

    Saludos.

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    1. No, claro. Ahí están sus estupendas películas para mantenerla "viva". Solo el alzheimer nos haría olvidarla.

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  2. Si tuviera que elegir tres películas de Marilyn Monroe, esta sería una de ellas. Hay en Marilyn una fragilidad y un poso dramático que le va como anillo al dedo, tanto al personaje, Chérie, como a la propia actriz que aquí quería con desesperación ser tomada en serio. Lamentablemente, lo difícil era que con ese físico espectacular la gente supiera ver más allá de sus curvas.
    En “Bus Stop” me encanta la historia, es muy tierna, ah, y Don Murray así como todos los secundarios están perfectos. Me apetece mucho volver a verla... creo que una tarde de éstas lo haré. Gracias por recordarla. Así es más bonito. Ella nunca desaparecerá.
    "¡Estoy tan seca que escupo algodón!" ¡Qué frase!
    Un beso, Teo.

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    1. De lo que Marilyn no era consciente (lógicamente) es de que ella, incluso en las comedias más frívolas y alocadas en las que intervino, transmitía a sus personajes -sin proponérselo- esa dimensión, ese halo, que los reconvertía en prolongaciones o metáforas de ella misma. No podía evitarlo. Por eso ha traspasado todas las barreras, temporales y cinematográficas, para erigirse en un símbolo, el de esos torturados seres humanos atrapados e "ignorados" en el interior de un mito que termina por asfixiarlos.
      (risas) Esa frase, "tengo la boca tan seca que escupo algodón", soltada por ella de manera tan natural, resulta memorable.
      Gracias por pasarte por aquí, Abril. Un abrazo.

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  3. Lo más destacable, sin duda, la presencia de Marilyn, eso sí, en un papel que es el estereotipo de la rubia entre tonta e ingenua.

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    1. Hablando de Marilyn Monroe, podríamos considerar como estereotipo de "rubia (falsamente) tonta" sus personajes en películas como ME SIENTO REJUVENECER, LOS CABALLEROS LAS PREFIEREN RUBIAS y CÓMO CASARSE CON UN MILLONARIO. Pero la Chérie de BUS STOP no la veo encajando en ese esquema y, más o menos, he intentado explicarme en mi comentario sobre la película.

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  4. En “Bus Stop” se nota el esfuerzo de Marilyn Monroe por meterse de lleno en su personaje y lo consigue regalándonos momentos realmente maravillosos. Probablemente no seguiríamos al cabo de los años hablando de esta película sin el aporte dramático, mezcla de sensualidad y vulnerabilidad, de la Monroe. Me he preguntado alguna vez cómo hubiera resultado la película de Logan si la protagonizara otra actriz, pongamos por ejemplo, Mitzi Gaynor.
    Saludos.

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    1. Todos hemos caído alguna vez en ese tipo de elucubraciones imaginando películas que nos gustaron mucho, o lo contrario, si hubiesen sido dirigidas por otro director o hubieran tenido otros protagonistas (inevitablemente me viene el caso de CASABLANCA). Pues sí, reconozco que la Chérie con el estilo y los rasgos de Mitzi Gaynor (excelente actriz y bailarina que siempre me ha encantado), aún pudiéndonos gustar, por comparación perdería color y temperatura. Por cierto, curiosamente has elegido una actriz que -por establecer vínculos- dos años antes había trabajado con Marilyn en LUCES DE CANDILEJAS, y tres años después protagonizaría SOUTH PACIFIC a las órdenes de Joshua Logan ¿tu mente ha funcionado por asociación de ideas?
      Un saludo.

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  5. Estoy de acuerdo con vosotros (quizás menos con la opinión de Trecce) en que Marilyn está soberbia en esta película. Pero también es cierto que en muchos momentos aparece poco atractiva con la cara blanqueada como con polvos de arroz. Supongo que con toda intención para hacerla parecer como una vulgar cantante de saloon sin glamour.
    No imaginaba que "Bus Stop" hubiera sido un fracaso de público y me parece una verdadera lástima. Pero el paso del tiempo pone todo en su sitio.
    Un abrazo.

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    1. Por la época, se metieron mucho con su maquillaje en la película ignorando precisamente lo que apuntas tú, Aurora. Esa Chérie es una pobre muchacha que se gana la vida cantando en locales de mala muerte para cowboys borrachos y garrulos y sería poco coherente que apareciera en la pantalla con el cuidado y sofisticado aspecto de la primera actriz de un musical de Broadway.
      BUS STOP no es que fuera exactamente un fiasco de público, pero no cubrió las expectativas que se tenían sobre su funcionamiento en taquilla. Lo cierto es que los espectadores de entonces, tras varias comedias de Marilyn burbujeantes y de gran boato se encontraron de repente con una película intimista, con mucho diálogo y algo triste.
      Un abrazo.

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  6. Empiezo mal porque no he visto BUS STOP. De tu adorada Marilyn tan sólo he visionado NIAGARA y VIDAS REBELDES, por tanto no puedo opinar sobre el film que aquí se comenta; pero si me lo permites, voy a expresar mi opinión libremente sobre Norma Jeane Baker. Después de esto si quieres me puedes desterrar o presidir un linchamiento en la plaza pública, pero imagino respetarás que pueda expresar mis razones, gustos e ideas.
    Bien, Norma al morir con treinta y seis, nos dejó un bonito cadáver, de eso no hay duda, lo que propició que se creara el mito; también por sus matrimonios, amantes, depresiones, neurósis, adicciones, esa terrible infancia, y por supuesto en virtud de un físico de formas rotundas, que provocaba que el espectador (mayormente masculino) se quedara prendado de su cuerpo y olvidara de todo lo demás. En fin, que si vamos a hablar de actrices con erotismo, citaré a Rita Hayworth, que con sólo sus dos bailes en GILDA, me dejó con la boca abierta. Su sonrisa, su golpe de melena, sus piernas esbeltas, la forma en que se sacó el guante, en su día me dejó fascinadita, o más tarde Silvana Mangano con su famoso Bayón, o incluso en sus trabajos con el maestro Visconti nos demostraría sus dotes como actriz. Por no hablar de Greta Garbo, Bette Davis,y algunas actrices suecas a las ordenes de Bergman. Entonces, cuando contemplo a Norma Jeane, siempre la veo la misma expresión entre desamparo, asombro y susto... Repito ¿de qué estamos hablando? del mito? de fuerza y talento interpretativo? o de una muñeca rota.
    Siempre soy sincera, esto me ha costado perder amistades, pero no puedo dejar de expresarme en estos términos.
    No es que tenga nada contra las rubias, adoro a Carole lombard, graciosa, vivaracha y natural, y que la fatalidad nos la robó demasiado pronto. Marlene Dietrich una venus, con las piernas más perfectas del cine, que sabía interpretar, cantar y que aún con sus setenta años te deja muerta el empaque y seducción de la alemana.
    Respecto si Norma en EL PRÍNCIPE Y LA CORISTA se merendó al engreído Olivier, no sé si verdaderamente él se dejo merendar, estamos hablando de un actor excelso, que además tenía a su vera ese pedazo de actriz que era Vivien Leigh, guapa a rabiar, con una mirada de infarto y un talento evidente para todo cinéfilo con solo verla en UN TRANVÍA LLAMADO DESEO. Y vuelvo a la Garbo, que nos demostró cómo se puede “morir” en una pantalla en CAMILLE y en otra clave nos hizó reir en NINOTCHKA, por no hablar de su REINA CRISTINA en que sus expresiones, pasan por todos los registros habidos y por haber.
    Teo, hay multitud de anécdotas que tú como crítico de cine sabrás. En CON FALDAS Y A LO LOCO, Wilder, se vio obligado a poner cárteles por todo el plató porque Norma, no podía aprender una frase; en VIDAS REBELDES, el rodaje se prolongó porque no había manera de poder levantarla de la cama por la mañana débido a su dependencia de las pastillas; la maquilladora invertía horas para arreglar el desaguisado de su rostro. He leído que Gable y el deprimido Monty, estaban agotados y Mr. Gable, como sabemos, se dejó la piel en ese rodaje hasta sufrir un infarto fulminante que acabó con su vida.
    Ya sé que Norma Jeane es una actriz "intocable", pero ahí quedan mis impresiones. Un besote, querido amigo.

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    1. La extensión y vehemencia que dedicas a “desmontar” el mito Monroe (para ti Norma Jeane) me deja casi sin palabras (te las has cogido tú todas aún a riesgo de haberte ido en algunos momentos por los cerros de Úbeda)). Ciertamente, todo lo que concierne a su biografía, incluyendo su muerte prematura, contribuyó a fomentar y robustecer dicho mito, aunque por matrimonios, divorcios, amantes y escándalos (incluido un asesinato) el mayor mito de Hollywood debiera ser Lana Turner, o siguiendo la estela, Zsa Zsa Gabor, Elizabeth Taylor, o Ava Gardner. La razón de que estas actrices, con todas sus virtudes como tales, no se convirtieran en mito a nivel marilynesco tendremos que buscarla en la propia Marilyn. Entre 1953 y pongamos 1960, nadie o muy pocos sabían nada de la vida y tragedia de Norma Jeane y sin embargo ya se había convertido en mito, ya era un símbolo, una llamarada sexual a nivel planetario (el rodaje de la famosa escena de la rejilla del Metro en Nueva York, paralizó la ciudad durante dos noches). Lanzamientos de esta índole se habían intentado con muchas otras estrellas o “aspirantes a” sin los resultados apetecidos por sus productoras y departamentos de promoción. Vuelvo a insistir en que la razón del mito que nos ocupa, está en la figura de la titular, en la fuerza magnética de su imagen en la pantalla, en esa indefinible humanidad que trascendía sus personajes, atravesándolos y disolviéndolos en su propia persona. Eso fue lo que el público percibía (supongo que a nivel inconsciente) y les secuestraba los sentidos. Algo parecido había ocurrido antes con Greta Garbo aunque nada parezca haber en común entre la divina sueca y la rubia de Los Angeles.
      Hay algo que me deja un poco extrañado y es el desparpajo con el que reconoces haber visto tan solo dos películas de la Monroe. Así, con los elementos de juicio que te aporta ese escaso bagaje te atreves no solo ahora, de siempre, a criticar, denostar y tratar de convencernos de que las aludidas cualidades (las adquiridas y las innatas) de Marilyn, evidentes para millones de personas en el mundo salvo para ti, son producto de un atontamiento o papanatismo colectivo en el que hemos caído todos, tú no, claro, y tampoco las personas que te secunden en ese convencimiento. Y toda tu argumentación consiste en ensalzar la fuerza, el magnetismo y las virtudes de la Garbo, la Dietrich, la Hayworth, la Davis, Vivien Leigh o Carol Lombard que nadie en su sano juicio te negaría, por supuesto.
      Nada más que añadir por ahora, Emma. Te agradezco de veras el esfuerzo y tu sinceridad y la deferencia de visitar este blog y hacerlo en plena canícula con un tema que parece no hacerte feliz. Por ello, un abrazo.

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    2. Querido Teo, para poner mi punto y final, te diré que sobre gustos no hay nada escrito y que entiendo tu apego mitómano por la rubia, por eso he querido escribir mi opinión en tu blog, para contrastar posturas.
      La comparación que estableces con otras actrices, bueno, se puede considerar. Zsa Zsa Gabor, sólo su nombre me recuerda al de un insecticida, lo único que me interesa de ella es su matrimonio con George Sanders. Lana -drama queen- Turner, es cierto, su episodio familiar fue dramático y dio carnaza a las revistas, y en cuanto a su sex-appeal, fijate, prefiero el que despliega Jessica Lange en su composición de la nueva versión de “el cartero”.
      Por encima de nuestras diferencias conceptuales en el " caso Norma Jeane", cierro capítulo con un abrazo.

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  7. He esperado para intervenir porque deseaba ver de nuevo la película, algo fácil para mí porque poseo el blu-ray. Estos post (gracias, Teo) a veces funcionan como oportunos recordatorios de algo que tenías aparcado en la memoria, y este visionado ha sido como volver a descubrirla.
    Me ha gustado tanto como antaño, quizás un poco más porque una ya es "madura" y eso me capacita para percibir detalles que entonces, más joven, pasaba por alto. Deliciosa, enternecedora y con algunos momentos divertidos. Y apunto que nunca el desamparo fue tan bien descrito en pantalla por un director, gracias sobre todo a la cálida y sensible composición de Marilyn Monroe.
    Nota frívola: en los tiempos que corren, hoy al ingenuo y contumaz vaquero incorporado por Don Murray le hubieran declarado culpable de "acoso" y puesto a la sombra. Claro que en el contexto de la película, jaja!, también se podía conseguir a la chica por cansancio.
    Saludos!

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    1. Resulta reconfortante el empujoncito que estos textos puedan haberte dado para esa revisión de BUS STOP. Y claro, ocurre sobre todo con las buenas películas, que en cada nueva visita siempre descubrimos detalles y contenidos en los que no habíamos reparado anteriormente. Nuestra propia evolución nos lo facilita.
      Tienes razón (risas), en pleno auge del feminismo y las subsecuentes leyes al respecto, la vigorosa y algo infantil insistencia del vaquero Beauregard en pos de Chérie hoy le habría valido ser empapelado por un juez con una simple denuncia. No obstante, por mí queda plenamente disculpado puesto que bien está lo que bien acaba.
      Un saludo.

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