EL DÍA DE LA BESTIA

(Esp) Sogetel/Iberoamericana/MG/Canal+, 1995. 103 min. Color. Panavision.

Pr Ej: Andrés Vicente Gómez. Pr: Fernando de Garcillán, Leo Pescarolo y Luciano Martino. G: Jorge Guerricaechevarría y Alex de la Iglesia. Ft: Flavio Martínez Labiano. Mt: Teresa Font. DA: José Luis Arrizabalaga y Biaffra. EE: Reyes Abades. Vest: Estibaliz Markiegi. Ms: Battista Lena. Dr: Álex de la Oglesia.

Int: Álex Angulo, Armando de Razza, Santiago Segura, Terele Pávez, María Grazia Cucinotta, Nathalie Seseña, Gianni Ipoliti, Jaime Blanch, David Pinilla, Antonio Dechent, Saturnino García, El Gran Wyoming, Jimmy Barnatan, Manuel Tallafé, Antonio de la Torre.










SINOPSIS:
En la víspera de Navidad, un cura obsesionado por el “Apocalipsis de San Juan” cree haber descifrado un mensaje oculto tras el Texto Sagrado y está convencido de que el Anticristo nacerá en Madrid esa noche. Dada la premura, el sacerdote se lanza a una enloquecida carrera por averiguar el lugar exacto del nacimiento de la Bestia y destruirla. En esta satánica aventura le ayudarán un rockero pasado y un profesor de ciencias ocultas.










COMENTARIO:
Deseaba reverdecer mi recuerdo de EL DÍA DE LA BESTIA y la revisité hace un par de días pudiendo constatar que sus virtudes continúan intactas e incluso el paso del tiempo les ha otorgado un nuevo brillo. Por eso resulta especialmente incómodo tener que admitir mi gradual decepción ante el poco alentador desfile de los últimos trabajos de su director, sin menosprecio, digo, de sus estimulantes primeras películas que llegaron a crear en mí un gran entusiasmo y en las que cifré mis esperanzas de estar ante una prometedora “bestia del cine” con proyección internacional. Pero una manifiesta irregularidad (léase flojedad), tanto a nivel de guiones poco trabajados como de apresuradas puestas en escena, comenzó a oscurecer su horizonte y mis expectativas (LA CHISPA DE LA VIDA fue en mi opinión su primer tropezón serio).

Volviendo a la que ahora nos ocupa, el talento de Álex de la Iglesia apuntado ya en aquella gamberra incursión galáctica titulada ACCIÓN MUTANTE, quedaba confirmado en este soberbio y desinhibido ejercicio en el que, además de la capacidad técnica demostrada por el ex-pupilo de Almodóvar, encontramos densidad, ritmo, atmósfera, humor iconoclasta y también la inclusión de un claro “mensaje” social, una pertinente advertencia (ahora más inquietante que nunca) en torno al auténtico Mal que crece y se extiende como por esporas: la xenofobia, el fascismo y la estupidez generalizada. Por todo lo dicho, desde la azotea de las torres KIO, ¡Feliz Navidad! 

SOPA DE GANSO (Duck Soup)

Paramount, 1933. 69 min. BN.

Pr: Herman J. Mankiewicz (no acreditado). G: Bert Kalmar, Harry Ruby, Arthur Sheekman y Nat Perrin. Ft: Henry Sharp. Mt: Leroy Stone. DA: Hans Dreier y Wiard B. Ihnen. Sup Ms: Arthur Johnston. Can: Bert Kalmar y Harry Ruby. Dr: Leo McCarey.

Int: Groucho, Harpo, Chico y Zeppo Marx, Margaret Dumont, Louis Calhern, Edgar Kennedy, Raquel Torres, Leonid Kinskey, Charles Middleton, Edmund Breese.









SINOPSIS:
Rufus T. Firefly, divertido, charlatán y avasallador, enamora a la primera dama de Libertonia y así se convierte en el primer ministro de este diminuto país. Su icono­clasta ineptitud para el desempeño de este puesto se deja notar inmediatamente, y así él y sus dos compinches Chicolini y el mudo, arrastrarán a Libertonia al caos y la guerra con sus vecinos de frontera.








Esta imagen (y esta película) fue la última en la que aparecía Zeppo. Cuando los Marx pasaron a la Metro, él, de mutuo acuerdo, se separó de sus hermanos y abandonó el cine.

COMENTARIO:
Sin duda, estamos ante la más salvaje, anarquista y divertida incursión en la pantalla de los geniales y agresivos (felizmente antisociales) hermanos Marx, antes de que abandonaran su estancia en la Paramount y pasaran por contrato a la Metro. Ese arrasador libertinaje que en SOPA DE GANSO impedía cualquier intento de convención narrativa, convirtió la cinta (con la inteligente complicidad de Leo McCarey) en un desopilante y subversivo ejercicio de “marxismo desatado” que arremetía con demoledora saña contra todo lo derribable: los absurdos de la política y sus estamentos, la estupidez humana y sus consecuencias, las relaciones diplomáticas...

Tras SOPA DE GANSO, controlados y “domesticados” en la productora del león por el impositivo Irving Thalberg, los Marx nunca volverían a recuperar ese grado de agresividad y transgresión, salvo -y solo en cierta medida- en algunos momentos de UNA NOCHE EN LA ÓPERA y UN DÍA EN LAS CARRERAS. 

 EL REY Y YO (King and I)

(USA) T. Century-Fox, 1956. 133 min. Color. CinemaScope 55 mm.

Pr Ej: Darryl F. Zanuck (sin acreditar). Pr: Charles Brackett. G: Ernest Lehman, basado en la novela de Margaret Landon. Ft: Leon Shamroy. Mt: Robert Simpson. DA: Lyle R. Wheeler y John DeCuir. Vest: Irene Sharaff. Ms: Richard Rogers. Can: Oscar Hammerstein II. Dr Ms: Alfred Newman. Cor: Jerome Robbins. Dr: Walter Lang.

Int: Deborah Kerr, Yul Brynner, Rita Moreno, Martin Benson, Carlos Rivas, Terry Saunders, Rex Thompson, Alan Mowbray, Patrick Adiarte, Geoffrey Toone.










SINOPSIS:
En 1862, llega a Siam una institutriz inglesa contratada por el rey de ese país para que eduque e instruya a su numerosa prole en la cultura occidental. Un deseo de “modernidad” que no se corresponde con las feudales costumbres del monarca. Entre la institutriz y el rey se establecerá un problemático acercamiento.









Aquí podemos contemplar al rey Mongkut de Siam (Yul Brynner) posando para la posteridad con adusto semblante.

COMENTARIO:
Siguiendo la tradición de Hollywood, uno de los musicales más exitosos en la historia de Broadway naturalmente tenía que ser llevado a la pantalla. El traslado se efectuó con esmero, lujo y todo el encanto de esta inspirada obra de Rogers & Hammerstein que venía a ser la versión musicalizada de ANA Y EL REY DE SIAM, película dirigida por John Cromwell en 1946, protagonizada por Irene Dunne y Rex Harrison. No obstante, en opinión de quien esto esribe, Walter Lang nunca fué un maestro en este género (ni en ningún otro), aunque lo frecuentara con asiduidad. Sin embargo, en esta ocasión estuvo rodeado y arropado por verdaderos talentos que, sumados, consiguieron crear un producto con las suficientes virtudes para hacerse inolvidable. Una de ellas, sin duda, la insospechada buena química establecida entre Yul Brynner y una espléndida Deborah Kerr (sin embargo, la primera elección para este papel fue Maureen O’Hara).

Brynner, ungido con su magnético exotismo, que llegaba a esta película tras representar durante años el personaje del rey de Siam en las tablas (primero junto a la mítica Gertrude Lawrence y tras el fallecimiento de ésta, con Constance Carpenter), consiguió una memorable compo­sición a la que confirió un matizado y oportuno toque de caricatura. La imborrable composición del faraón Ramsés II en LOS DIEZ MANDAMIENTOS seguida de su trabajo en EL REY Y YO -por el que ganaría el Oscar al mejor actor de ese año- le convirtieron en una de las estrellas más carismáticas de la segunda mitad de aquellos años cincuenta.

Nota: Tanto Deborah Kerr como Rita Moreno fue­ron dobladas en las canciones por las voces de Marni Nixon y Leona Gordon, respectivamente.

EL PISTOLERO DE CHEYENNE (Heller in Pink Tights) (USA) Paramount, 1959. 100 min. Color. Pr: Carlo Ponti y Marcello Girosi. G: Dudley Nich...

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